Símbolos

Vida consciente

Aprender de los símbolos y de los pequeños gestos

Hay objetos o actos que significan mucho más de lo que puede parecer a simple vista

Demián Bucay

Rescatar los significados y darles un valor personal puede convertirse en un conocimiento muy útil para transitar por el camino de la vida.

Hace poco, una mujer me contó una anécdota que me pareció maravillosa. Resulta que su hija, una niña de nueve años se había hecho “novia” de un compañero de clase.

Como muestra de afecto y de “compromiso”, el muchachito le había regalado un anillo.

Cuando la niña enseñó el anillo a las compañeras de colegio, contándoles quién se lo había regalado, ellas, con esa crueldad que en ocasiones caracteriza la infancia, despreciaron el regalo.

–¡El anillo es de plástico! –dijo una. –Y la piedra es muy pequeña –añadió otra. –¡Ay, pobrecilla! –dijo una tercera, con falsa condescendencia.

Sin embargo, nuestra niña no se dejó abatir por los comentarios maliciosos de sus compañeras.

Al contrario, hizo gala de su entereza y, retirando el anillo de la vista de sus interlocutoras, les respondió: –No estáis entendiendo nada. ¡El anillo es simbólico!

Representar emociones

Nuestra vida está llena de símbolos que son importantes para nosotros por todo lo que representan, por aquello de lo que hablan. Utilizamos los símbolos para representar sentimientos, ideas, deseos…

Los símbolos pueden modificar nuestras emociones, por eso decimos que tienen un poder transformador.

Las enseñanzas de Ulises

Desarrollo personal

Las enseñanzas de Ulises

Como el guerrero que se pinta el rostro y empieza a sentirse más feroz; o el apretón de manos que disipa la enemistad entre dos contrincantes; o esa persona que, al arrodillarse frente a una imagen, se siente embargada por un sentimiento de humildad...

¡Son tantos los ejemplos en los que aparecen los símbolos!