Mentes insanas
Brigitte Vasallo
Escritora
Brigitte Vasallo

Fuera depilación

Y yo con estos pelos... en la barba

Las mujeres que deciden no depilarse reciben toda clase de violencias. Sabemos que no es una cuestión de higiene, entonces, ¿dónde está el problema?

depilacion pelos

Queridas Mentes Insanas,

Como parece ser que hablar de depilación es un tema de alto riesgo, que levanta unas sorprendentes ampollas y malestares, vamos a hablar más de ello. Especialmente ahora, cuando no puedes ni comerte una paella en un chirinquito cualquiera sin que la tele te bombardee con mensajes negativos sobre esos pelos que ¡maldita! permites que te salgan en las piernas para agravio de todo el entorno.

Pero… si solo son unos pelos… dices mientras tratas de concentrarte en el arroz. No, queridas Mentes, no son solo pelos: son el mayor negocio del mundo. El negocio de la producción de feminidad.

El negocio de producir feminidad

Empezamos por el deseo, si queréis. Eso de que con pelos no gustas es un invento. A mucha gente le gustan las mujeres peludas, pero como no las hay, no hay ocasión de demostrarlo.

Además, la cosa se convierte en una especie de perversión, como si te diese morbo el Monstruo del Lago Ness o algo así, una idea que esconder en entre fantasías más infames que guardas en el fondo de tu imaginario porno.

Seguimos por la normalidad. Como ninguna mujer muestra su vello corporal, parece que tenerlo sea algo totalmente anormal. Dos amigas mías, Mar y Marta, decidieron un día dejar de depilarse la cara. Y ¡sorpresa! les creció una barba.

La verdad, todas nos quedamos de piedra. ¡Tenéis barba! Pero entonces empezamos a repasar nuestros hábitos, y entendimos que la mayoría de nosotras tiene barba o bigote, pero desde adolescentes hemos estado retirando urgentemente cualquier vello que aparezca en el rostro como si fuese algo tan maligno que no se puede ni ver crecer un rato.

Desde que van por la vida barbudas reciben todo tipo de violencias, de las que ya os hablaré en un post futuro, porque merecen todo el espacio. Lo que queda claro es que la barba de las mujeres es una cuestión de orden público, y así se lo hacen saber constantemente en el metro, en la calle, en el trabajo. Su barba pertenece a todo el mundo, y todo el mundo tiene derecho a opinar. Y a insultar, claro está.

La higiene también es un argumento interesante. Que una mujer tenga vello corporal es sucio. ¿Qué hay de sucio en ello, exactamente? Si el pelo en la cabeza no es sucio (cuando lo llevas limpio) por qué debería serlo el pelo en las piernas? ¿El pelo de los hombres es sucio?

En resumen: que el tema es estético (y económico). Pero, a lo que vamos, es a que la estética debería ser una opción, pues bastante complicada ya es la vida como para que la estética sea una obligación tan sumamente obligatoria también.

Y veo anuncios donde chicas comentan con sus amigas que no pueden salir de fiesta porque no van depiladas. Y veo a mis amigas sacar tiempo de donde no lo tienen para correr a depilarse antes de ponerse un pantalón corto, o ante la posibilidad de ir a la piscina el fin de semana. Porque si no se depilan, no podrán ir.

¿Realmente tiene sentido todo esto? ¿Hay la posibilidad de decirnos que, aún sin ir depiladas, lo prioritario es salir, es ir a la piscina, es ponerse ropa fresca?

Igual hay que permitírselo por una vez, y ver que no pasa nada. Que igual nos miran un poco mal, pero que vale la pena aguantar esas miradas hostiles a cambio de un día al fresco con el cuerpo que tenemos, moleste a quien moleste.

Artículos relacionados