Mentes insanas
Brigitte Vasallo
Escritora
Brigitte Vasallo

Rituales

Maldito 2017

Sí, ya sabemos que del 31 al 1 no pasa nada, pero ¿y si pasara? ¿Y si nos permitiéramos creer que pasa? Abrámonos a un poquito de magia por una noche.

Maldito 2017

Queridas Mentes Insanas,

Llevamos varias semanas de lamento interminable por el tema navideño. No solo yo, sino el MenteSana así escrito todo junto, o al menos sus Mentes Blogueras: la Camarena, el Soler e incluso la mismísima Ibone Olza, que se estaba resistiendo al desánimo general pero se marcó la semana pasado un pedazo post bajo el título “El alma es un agujero negro”. Así, pim pam. Luego lo abres y dice que la cosa va de donuts, así que no es tan dramático como era de prever. Pero bueno, que ahí está.

El alma es un agujero negro

Neuroquantología

El alma es un agujero negro

Total, que basta. Ha sido muy reconfortante llorar así de manera conjunta durante las últimas semanas pero arrastrarlo más tiempo igual es peor que la enfermedad en sí misma.

Os voy a contar un temita que me ha dicho Mi Terapeuta (en mayúsculas, porque ella es La Gran Dama de la Terapia, mi Rocío Jurado del Diván) y es que las feministas y otras mujeres así cañeras, tenemos un problema. ¡Uno, dice!…

Digamos que tenemos uno, al menos, que yo no había visto hasta ahora: estamos tan metidas en el rollo de buscarnos las castañas y salir adelante por nosotras mismas, porque estamos además acostumbradas a tener que hacerlo, que nos cuesta mucho pedir ayuda o quejarnos o hablar de nuestras situaciones chungas porque le tenemos alergia al victimismo. Tanta tanta alergia que lo confundimos todo con el victimismo y eso tampoco puede ser.

Total: que ha sido bonito ser capaces de quejarnos durante unos días de lo mal que lo hemos pasado en la infancia y lo removidas que estamos en Navidad, porque eso no ha sido necesariamente victimismo, sino compartir experiencias. Pero que ya pasó, que si sigo escribiendo entre lágrimas me va a entrar la alergia y por fin ya estamos a 28 de diciembre y se acaba este maldito año y podremos pasar página o cerrar definitivamente la carpeta.

Navidad, triste Navidad

Parientes tóxicos

Navidad, triste Navidad

Otra cosa chunga que tenemos así la gente moderna es que hemos perdido la magia. Antonin Artaud, en El teatro y su doble ya avisaba de que una vida sin magia igual ni siquiera se puede llamar vida.

Nosotras, Mentes Modernas, hemos perdido tanto la magia que no nos permitimos ni una alegría, ni un ritual, ni un nada. Y los rituales son importantes, y son bonitos.

Digo esto porque llegar a fin de año no significa nada y del 31 de diciembre al 1 de enero no pasa nada. Ya.

Pues a mí, que creo en todo lo que puedo y me encanta la magia y me invento o me sumo a todo ritual que se cruce por mi camino, me reconforta pensar que hay dos momentos al año, que para mí son Fin de Año y San Juan, en los que puedo hacer un reset y empezar de nuevo, y en los que hago mis cosillas para cerrar procesos que necesitan también de lo simbólico para poder cerrarse y que me sienta muy bien poder hacer. Como un regalo para las tripas magulladas, como algo que no pasa por lo real, por lo tangible, sino por la magia.

Que ya sé que son chorradas, pero fijaros qué lujo poderse sentir mejor a base de cosas que son chorradas, y no necesitar solo de cosas muy trascendentales (o muy complicadas, o muy caras) para sentirse mejor…

Así que por fin llega el fin. Yo personalmente quemaré papelitos con todas las cosas fatales que me han pasado este año, que han sido unas cuantas, y enterraré papelitos sin quemar con todo lo bueno que espero para el año que llega. Y me rodearé de gente que me quiere y entraré en el año dándome abrazos y convencida, ni que sea por unos minutos, de que todo, por arte de magia, nos irá bien.

¡Feliz semana y feliz cambio de año, Mentes!

suscribete Octubre 2017