Mentes insanas
Brigitte Vasallo
Escritora
Brigitte Vasallo

Igualdad

Señores que no entran al trapo

Por más que algunos hombres se empeñen en asegurar que "en su casa, no pasa", las mujeres aún nos encargamos del 70% de las tareas domésticas. ¿Cambiamos?

señores que limpian

Queridas Mentes Insanas,

El Ayuntamiento de Elche y Casa de la Dona han lanzado la campaña #EntraAlTrapo para concienciar a los hombres de la importancia de que se responsabilicen de las tareas domésticas. Vamos, hablando en plata, ¡que limpien!

Y no solo el espacio privado (esto ya lo añado yo): cuando vienen obreros a mi casa, exijo que limpien lo que ensucian como parte de la tarea completa, que parece que arreglar una cañería sea un trabajo digno pero quitar las virutas del suelo ya no. Y no me refiero solo a que quiten lo gordo, la suciedad de obra, sino que limpien y quede todo como estaba antes.

Es como si en cuestión de suciedad también hubiese la suciedad masculina y la femenina, y un hombre pudiese barrer el resto de ladrillo o quitar los manchones de pintura, pero no pudiese dejar el espacio sin marchas de botas ni mínimamente ordenado, porque eso ya lo degrada a ser una mujercita. O como si limpiar el coche fuese de tíos pero limpiar la cocina ya no…

Todo esto de la limpieza y el escaqueo masculino suena un poco a problemas del primer mundo y Mística de la feminidad, el libro de Betty Friedan que analizaba los problemas de las mujeres blancas estadounidenses de clase media sin tener en cuenta que eran problemas de mujeres privilegiadas, al fin y al cabo.

En este caso también podríamos decir que mientras unos hombres se ahogan en pateras otros resulta que se niegan a pasar el polvo. Cierto. Pero aún así siempre soy de la opinión de que todo suma, una cosa no quita la otra y la masculinidad guerrera posiblemente tenga que ver con las fronteras y con las fregonas.

La campaña usa la ironía, que es una de las cosas que a mí, personalmente, me mantienen con vida, y con toda la ironía del mundo avisa a los hombres-muy-hombres que estos “30cm2 de pura hebra entrecruzada con refuerzo de triple costura en el acabado, ni contiene alérgenos, ni se te caen las manos, ni muerde”. Vamos, que todo el mundo puede usarlo y que basta de excusas baratas.

Una de las ventajas de ser zorra vieja es que te sabes las preguntas y las respuestas. No todas, pero sí las básicas. Y aquí la respuesta básica ya me la estoy viendo venir: o sea, ¿que ahora te parecen bien las campañas que juegan con el género para anunciar productos para hombres y productos para mujeres, no?

Pues no. Claro que no. Lo que me interesan son las campañas que denuncian una desigualdad y que no van en el sentido de acentuarla sino de reducirla.

Me viene a la cabeza la ocasión en que le pidieron a la presentadora lesbiana (públicamente lesbiana) Ellen De Generes que publicitase un bolígrafo “para ellas”. La única gracia de dicho artefacto es que era rosa y, por ello, el doble de caro. De Generes monta un discurso irónico en su programa felicitándose de la aparición de este producto, preguntándose cómo hemos podido sobrevivir tantos años usando bolígrafos de hombre y lamentando que los Bic para chica no vengan con instrucciones de uso.

La cuestión de los productos idénticos pero embalados de manera distintiva para hombres y para mujeres hace tiempo que viene siendo denunciada, así como el hecho de que los mismos productos, etiquetados “para mujeres” valgan mucho más caros.

Daos una vuelta por el supermercado: idénticas o casi idénticas maquinillas de afeitar/depilar para ellos y para ellas, champús sin diferencia alguna más que en el color del envase, bebidas etiquetadas en colores oscuros o con florecillas para unos u otras que básicamente saben igual… y así un largo etcétera.

Os propongo un juego para esta semana: mandémonos fotos en las redes para echarnos unas risas con todas estas etiquetas. Démonos una alegría de género, que bien la necesitamos.

Os espero, con las palomitas para hombre y la ginebra de color rosa en la mano en @la_vasallo.

¡Feliz semana, Mentes!

suscribete Octubre 2017