Psiquiatría con empatía
Ibone Olza
Psiquiatra perinatal
Ibone Olza

Momento de reflexión

Estrenar el año cantando con el corazón

Aunque a la práctica, nada cambia del 31 de diciembre al 1 de enero, aprovechemos este momento para apreciar el camino recorrido y el que tenemos delante.

Canto coral terapéutico

Estrenar el año como quien estrena un cuaderno: con buena letra y aplicadamente. Despacio y cuidando la caligrafía, inspirando en las comas y exhalando al llegar los puntos, seguidos o finales. Hasta que llegue el último, que quien sabe si será un punto final o un punto suspensivo… Estrenar el año saboreando el aroma de la tinta húmeda y el papel en blanco.

Vamos escribiendo la historia de nuestras vidas sin casi darnos cuenta, rellenando poco a poco las páginas de nuestro cuaderno de abordo o diario del camino, real o figurado. A veces, casi siempre al acabar el año o al iniciarlo, nos detenemos para mirar atrás y entonces algo atrapa nuestra mirada.

Como en un tablero mágico algunas piezas del puzzle se han ido colocando solas, si, realmente como por arte de magia. De repente, al mirar atrás, resulta que aquellos años de despiste en los que te sentías tan perdida o incluso desnortada te sirvieron para atravesar un bosque oscuro del que saliste reforzada. O compruebas con asombro que la soledad percibida en aquella época en que tu vida parecía un desierto ha dado paso a todo un vergel de amistades nuevas que han llegado para quedarse definitivamente en tu vida.

Estrenar el año nos sirve también para darnos un respiro, para detenernos un poco y contemplar el camino, revisar el calzado, asegurarnos que vamos por el sendero más fácil o el más bonito…y tal vez ahora para elegir la canción que tararear o silbar en el siguiente recodo del camino.

Maldito 2017

Rituales

Maldito 2017

Los beneficios terapéuticos de cantar en grupo

En estos días de inicio de año me quedo con este estudio recién salido del horno, que casi parece un pastelito. Es un estudio pequeño, poco o nada ambicioso, que seguro alguien tachará de irrelevante, pero que a mi me devuelve la alegría.

Los investigadores principales son el profesor Tom Shaskepaeare y la Dra. Alice Whieldon, de la Facultad de Medicina de Norwich, en Inglaterra, y el estudio se centró en el proyecto “Sing your heart out” (SYHO) que traducido viene a ser algo así como “Canta con toda tu alma”.

Empezó en el año 2005 siendo un taller semanal de canto en el hospital psiquiátrico de Hellesdon, pero pronto se traslado a la comunidad en Norfolk. Ahora son unas 120 personas las que se juntan para cantar todas las semanas en cuatro talleres. Dos tercios de ellas han sido usuarias de los servicios de salud mental, pacientes psiquiátricos.

Los investigadores examinaron los beneficios del canto entre las personas con problemas de salud mental, incluida la ansiedad y la depresión. Descubrieron que las personas que formaban parte de estos grupos de canto comunitario mantenían o mejoraban su salud mental. Y que la combinación de cantar y socializar era una parte esencial de la recuperación porque promovía un sentimiento continuo de pertenencia y bienestar.

El proyecto estudió al grupo durante seis meses y realizó entrevistas y grupos focales con participantes, organizadores y líderes de talleres. El profesor Shakespeare dijo: "Descubrimos que cantar en un grupo contribuye a la recuperación de las personas de los problemas de salud mental”. ¡Qué alegría!

Sing Your Heart Out no es exactamente un coro; hay algunas diferencias pequeñas pero relevantes. Aquí cualquiera puede participar independientemente de su capacidad: no pasa nada si desafinas o piensas que no sabes cantar. No hay audiciones. También hay muy poca presión porque los participantes no están ensayando para una actuación. Es muy incluyente y es solo por diversión.

Tampoco es un grupo de terapia: no se presiona a nadie para que cuente su condición. Sólo se trata de cantar en grupo, con alegría y sin complejos.

"Escuchamos a los participantes calificando la iniciativa como un 'salvavidas', algunos afirmaron que 'les salvó la cordura'. Otros dijeron que simplemente no estarían aquí sin él, no lo habrían logrado, así que rápidamente comenzamos a ver el impacto masivo que estaba teniendo. Todos los participantes con los que hablamos informaron efectos positivos en su salud mental como resultado directo de participar en los talleres de canto”.

Tras leer estas preciosas conclusiones decido yo también estrenar el año cantando y animándoos a todos a hacer lo mismo. ¡Hallelujah!

Etiquetas:  Terapias

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