Matthew Appleton

Matthew Appleton

"Hoy los niños están más controlados, no respetamos su libertad"

Démosle valor a la infancia, sin miedo. Confiemos en el potencial natural de nuestros hijos, en su curiosidad para encontrar su propio camino.

Jesús García Blanca

Matthew Appleton es psicoterapeuta corporal por el instituto Wilhem Reich y fue durante diez años tutor en Summerhill. Es autor del libro Una infancia en libertad. Actualmente ayuda a los padres a aprender a escuchar a sus bebés.

Summerhill: el potencial natural de los niños

La base de la escuela de Summerhill era respetar la libertad de los niños y potenciar sus capacidades naturales para permitir que sean personas felices y conseguir una sociedad emocionalmente más sana.

Su fundador, el pedagogo inglés Alexander Sutherland Neil, fundó la escuela en 1921 partiendo de tres premisas: la confianza absoluta en la bondad natural de los niños, en sus enormes potencialidades y su inagotable curiosidad.

Años después, trabajó con Wilhelm Reich, que relacionaba la educación autoritaria y represiva con los trastornos adultos. Así, y desde que se fundó, Summerhill viene desafiando ideas preconcebidas y miedos de una sociedad volcada en el autocontrol.

Matthew Appleton fue uno de los tutores de la escuela.

La sociedad ha cambiado mucho, ¿Se trata mejor a los niños?

En contra de lo que se cree mayoritariamente, la vida de los niños está actualmente muy controlada, incluso más que durante mi infancia. Yo me pasé un montón de tiempo jugando con amigos, sin adultos alrededor.

¿Y en la escuela?

La escuela más académica vive del cuello para arriba; en cambio, los niños viven con sus cuerpos enteros. Se tiende a distorsionar a las personas, a medir, no se da valor a la infancia en sí misma.

¿Qué le llevó a Summerhill?

El hijo de una amiga fue alumno y ella me animó a leer el libro de Alexander Sutherland Neil, Summerhill. Visité la escuela, me pareció un enfoque maravilloso para los niños; después apareció un anuncio en el periódico para cubrir una plaza de tutor. Yo tenía trabajo en Londres, pero decidí ir al campo, a Summerhill, a descubrir por mí mismo las ideas de Neil.

¿Qué aprendió en su estancia?

Aprendí a confiar en la naturaleza humana. Un ejemplo, llegó un grupo de niños que rompían un montón de normas comunitarias semana tras semana. Sentí que alguien tenía que hacer algo. Lo hablé con un muchacho mayor, se encogió de hombros y me dijo que él había sido un niño muy difícil cuando llegó y que ese grupo se asentaría también pronto. A lo largo de los años, pude corroborarlo una y otra vez.

¿Donde nace ese proceso?

En Summerhill la infancia se valora en sí misma, no como una preparación para la vida adulta. Los niños se valoran por lo que son, no por lo que podrían llegar a ser. Esto crea un sentido interno de autoestima y, al ser respetados, los niños respetan a los demás de modo natural.

Y se acaban contagiando los unos a los otros…

Pude ver a niños algo salvajes y con muchos problemas asentarse y convertirse en miembros plenamente integrados en la comunidad. Esto ocurrió de forma natural, sin intervenciones de los adultos.

¿Por qué no confiamos en los niños?

Gran parte de la sociedad se basa en el miedo: el miedo al fracaso, a los demás, a lo que podría haber dentro de nosotros, a no tener tal o cual producto o estatus. Y ese miedo se refleja en la crianza del niño.

Los padres temen por sus hijos…

Padres y educadores tienen miedo de que, si no amoldan a sus hijos a ser buenos ciudadanos o trabajadores, acabarán en la indigencia o fuera de control.

¿Nos falta confianza en los niños?

No hay confianza en la naturaleza humana ni en que los niños puedan encontrar su propio camino si reciben apoyo para hacerlo. Hay un vacío interior que proviene de la forma en que nos han educado, y que no veo en la gente que creció en Summerhill.

¿Por dónde empezamos a cambiar el modelo?

En Summerhill aprendí a escuchar a los niños, ahora ayudo a los padres a escuchar a sus bebés, a distinguir el llanto de los recuerdos (como el del dolor en el parto) del llanto por una causa actual.

suscribete Octubre 2017