El Parkour es mucho más que dar saltos. Esta disciplina deportiva, basada en saltar los obstáculos de un recorrido, requiere preparación física pero también una mentalidad determinada. Esta técnica no surge de la improvisación y el aburrimiento de unos muchachos en la calle que usan el mobiliario urbano y las escaleras o paredes como distracción. Hay toda una filosofía detrás de ello.

Georges Hébert, oficial de la marina francés y más tarde instructor de educación física de principios del siglo XX, promovió un nuevo método de entrenamiento que llamó  "método natural", basado en que la actividad que necesita una persona para mantenerse activa parte de algo tan simple como potenciar la habilidad atlética que ya posee el ser humano por naturaleza, y que es el movimiento de desplazarse. Así, para él, correr, gatear, saltar, trepar y recuperar el equilibrio tras cada movimiento era la base de un entrenamiento físico realmente efectivo.

Para Hébert era importante restablecer las condiciones de la vida natural relacionadas directamente con la mejora de la salud humana.  A nivel físico, el "método natural" promueve la resistencia muscular y la velocidad y, a nivel mental, mejora la fuerza de voluntad y el coraje.

Este método, que ha inspirado a muchas disciplinas que ahora se practican, aplicado en el entorno urbano derivó en el Parkour actual.

La mentalidad y valores del parkour

Barcelona es una de las ciudades referentes del Parkour que cada vez tiene más adeptos. Allí vive Marcel Camp, un joven estudiante de Psicología con ocho años de experiencia en el Parkour, y cuatro como entrenador. Desde El Club Gimnástic de Terrassa entrena a 70 alumnos y da a conocer su propia marca personal, Marcy Coach, donde enseña a otras personas a entrenar Parkour, las mejores técnicas y la verdadera mentalidad y los valores de este deporte que residen en enfrentarse a los obstáculos de la vida sin miedo.

Desde hace algunos años también tiene un equipo competitivo llamado Optim con el que quieren servir de ejemplo y referencia a las nuevas generaciones del Parkour.

Su objetivo es dar a conocer esta disciplina de una forma divertida, segura y controlada. Marcel no duda en asegurar que  es un deporte que todo el mundo puede hacer, que ayuda a dominar mucho mejor el cuerpo, a ganar fuerza y equilibrio y es una estupenda herramienta para aprender a gestionar emociones como el miedo y a mejorar la confianza en uno mismo.

-¿Cómo definirías el Parkour?
-El Parkour es una variante del "método natural", que es un método militar que consiste en realizar actividad deportiva y movimiento con el propio cuerpo y utilizar varias técnicas o métodos de desplazamiento para ir de un punto A a un punto B.

Parkour en francés significa "recorrido", y las personas que lo practicamos somos los traceurs, es decir, somos "personas que trazamos el recorrido".

-¿Cuándo empezaste tú a practicarlo?
-Yo empiezo en Barcelona el año 2015 con un grupo de amigos, de forma totalmente amateur, sin ningún tipo de asesoramiento, ni clases. Empezamos a practicarlo después de verlo en Internet, nos empezamos a aficionar y a ver las técnicas que había hasta que unos años después entramos a formar parte de la comunidad de Parkour de Barcelona, que en esa época ya era muy grande, hasta que lo hemos ido llevando a otro nivel.

Un entrenamiento que te fortalece mentalmente

-Para los que no lo conozcan quizá sólo puedan ver “saltos”, pero ¿qué técnicas se requieren para practicarlo?
-Evidentemente, desde fuera no se ve todo lo que hay detrás del entrenamiento, pero también es evidente que en el Parkour hay multitud de técnicas y de habilidades que entrenamos. Podemos decir que entrenamos fuerza, equilibrio, elasticidad y agilidad, además de técnicas específicas de saltos, desplazamientos, y también movimientos que nos sirven para pasar obstáculos utilizando las manos y las piernas.

Pero lo básico es que el Parkour implica movimiento y desplazamiento. Si hablamos del Parkour como método de entrenamiento, que es como me gustaría difundirlo para que se vea que se puede adaptar a cualquier persona, en realidad toda actividad dinámica realizada que sea funcional (sin un peso extra) y que implique movimiento y desplazamiento, podría considerarse Parkour.

"En el Parkour entrenamos fuerza, equilibrio, elasticidad y agilidad y puede adaptarse a cualquier persona."

-Se habla de una mentalidad del Parkour ¿Cuál es y qué puede ayudar a quienes lo practican?
-La mentalidad que hay detrás del Parkour es muy interesante, porque es un deporte que te permite conectar contigo mismo y exponerte a situaciones en las que tienes que superar obstáculos, literal y metafóricamente, porque todos tenemos obstáculos mentales. Y el Parkour parte de una mentalidad de progreso, de superación de manera controlada y siempre a través del aprendizaje y la constancia.

Cuando tú te expones a un movimiento nuevo, a un nuevo obstáculo en el camino, te estás enfrentando a un miedo y, cuando lo superas, tu autoconfianza aumenta. La mentalidad del Parkour es de cuerpo y mente, de conexión entre estos dos elementos, de tratar de alinearlos en un mismo punto. Además, detrás del deporte hay un estilo de vida sano, de cuidarse, de ser libre… En una sociedad actual en la que estamos muy pautados y bajo unas normas muy rígidas, un momento de liberación, de compartir con otros compañeros y de superar retos, tiene muchos beneficios.

"El Parkour te permite conectar contigo mismo y exponerte a situaciones en las qu etienes que superar obstáculos, literal y metafóricamente."

-¿Puede ser el Parkour una buena vía para aprender a gestionar las propias emociones?
-Sí, claro, es una vía para canalizar emociones y expresarlas. Muchas veces decimos que en el Parkour te expresas con el movimiento: cuando tú haces un recorrido estás expresando emociones internas que en el resto del día es más complicado que las puedas exteriorizar, porque estás estás estudiando, trabajando o en un entorno que no te lo permite.

Es una buena herramienta terapéutica para liberarte y dejarte fluir que, por ejemplo, puede servir para sacar rabia a través del movimiento. Podemos trabajar con el miedo y con la seguridad que adquirimos en cada nuevo recorrido y luego utilizarlo para tratar otro miedo que tengamos en nuestra vida.

Creo que es muy muy funcional, tiene una conversión muy fácil en otros ámbitos de la vida como puede ser el trabajo, y las relaciones sociales. En el Parkour superamos obstáculos y en la vida siempre los obstáculos aparecen como algo malo, pero lo que enseñamos es que los obstáculos se tienen que aprovechar para hacernos más fuertes

"Todo el mundo puede encontrar su sitio en el parkour"

-¿Qué hay que tener en cuenta para empezar a practicar Parkour?
-Lo principal es tener algún tipo de mentor o persona que te pueda formar. Es verdad que yo empecé sin, pero ahora mismo hay muchas personas cualificadas para formar y es mucho mejor empezar así, porque te ahorrarás muchos errores que puedes cometer. Es cierto que es importante tener una buena condición física, pero también te puede servir para ponerte en forma sin necesidad de trabajar con peso.

Realmente la ventaja más grande del Parkour es que se adapta muy bien a cada persona y prácticamente todo el mundo puede encontrar su sitio en él. Si tienes curiosidad solo necesitarás muchas ganas de aprender y algo de tiempo para entrenar.

-¿Es un deporte muy exigente físicamente?
-Puede ser muy exigente en ciertos niveles, pero en un inicio, si lo planteas como un método de entrenamiento como Pilates o Crossfit, el Parkour te puede ayudar para mejorar tu equilibrio, la movilidad y la capacidad de superar obstáculos. Por lo tanto, no diría que es un deporte exigente si se hace de forma progresiva y controlada.

Para los niños y los jóvenes es ideal porque son muy ágiles y cogen un buen nivel enseguida. Para gente más mayor lo primordial es realizar los ejercicios de impacto con precaución pero hay una parte de actividades donde se trabaja la motricidad, el equilibrio y el desplazamiento del propio cuerpo, que son perfectas.

-Visualmente es una actividad muy llamativa que incluso hay quien puede definir como temeraria, por determinados vídeos que se comparten en redes ¿Qué límites pone el Parkour?
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En las redes siempre se ve lo más loco y el salto más espectacular. En contraposición, en nuestro equipo Optim lo que hemos propuesto es el “work in base” que va muy ligado a no querer correr, repetir mucho los ejercicios, pasar al siguiente nivel cuando se tienen dominados los ejercicios y seguir esta progresión en forma de pirámide. Con esta estructura lo que conseguimos es que los que practican Parkour puedan hacerlo durante el tiempo que quieran, porque siempre entrenan desde el control, no desde los actos temerarios.

-¿Cuál es tu propia rutina de entrenamiento? 
-En mi caso hay un entrenamiento muy intenso: cada día entreno y practico otras actividades complementarias. Lo combino con entrenamientos de tronco inferior o superior, por ejemplo, con pesas, calistenia, “animal flow”, que son ejercicios a ras de suelo muy parecidos al Parkour que me dan fuerza y un control de mi cuerpo muy positivo para aplicar después en el Parkour. 

Además, cuando entreno Parkour en sí, ya sea en el gimnasio o en un entorno urbano, mantengo una disciplina de empezar por retos sencillos para mí, con repeticiones, ya sean saltos o movimientos o combinaciones y, una vez hecho este entrenamiento de base para mejorar la técnica, voy a enfrentarme a retos más avanzados, de forma progresiva, para buscar ese factor de superación, pero esa superación sería el vértice de la pirámide. Esa es la filosofía.