Vida plena

Meditar cambia la estructura (física) de nuestro cerebro

Que la meditación puede cambiar nuestra manera de pensar y actuar es algo que muchos sabemos y experimentamos. Pero ¿puede modificar morfológicamente las estructuras cerebrales?

Ana María Oliva

meditación

La doctora Sara W. Lazar, del Hospital General de Massachussets, se lo preguntó también, planteó una hipótesis y la comprobó. Su grupo de investigación quiso valorar la posibilidad de que la meditación budista fuera la causa de determinados cambios anatómicos en el cerebro.

Lo miremos comparativamente o en términos absolutos, practicar la meditación es el equivalente de ir al gimnasio… pero para fortalecer al cerebro.

La meditación cambia nuestro cerebro

En el estudio se compararon dos grupos de personas: un grupo de 20 sujetos, meditadores experimentados, frente al grupo control de 15 sujetos que no habían meditado nunca.

Mediante las imágenes obtenidas por resonancia magnética, se puso de manifiesto que el grupo de meditadores experimentados mostraba un espesor de la materia gris entre 0,1 y 0,2 mm más que el grosor medio del otro grupo.

Este mayor grosor resultó ser proporcional al tiempo que cada persona dedicó a la meditación y también a los años que llevaba meditando.

Los meditadores más experimentados tenían mayor grosor de la materia gris.

Lo miremos comparativamente o en términos absolutos, practicar la meditación es el equivalente de ir al gimnasio… pero para fortalecer al cerebro.

Beneficios de la meditación

La incorporación de la meditación a nuestra cotidianidad hace que “nos sintamos mejor”, pero, además, ahora sabemos que ello ocurre modificando la forma, el tamaño, el grosor de ciertas estructuras funcionales del cerebro, optimizándolas.

Todos podemos meditar. No hace falta tener ninguna característica especial, ni edad, ni condición física. Es algo al alcance de todos.

Se trata solo de hacer el entrenamiento adecuado. Con la meditación cambiaremos la estructura del cerebro a base de ejercitarlo y precisamente esto cambiará también la forma funcional y a partir de ahí la forma en que percibimos la vida, las respuestas que daremos a los desafíos del día a día.

Tenemos en nuestras manos una poderosa herramienta para producir cambios en nuestro cuerpo, en nuestra mente, y en nuestra forma de ver la vida.

Podemos vivir más sanos y felices, haciendo algo que es totalmente gratuito, libre y universal: meditar, o lo que es lo mismo, educar a nuestra mente para la consecución de nuestros objetivos más valiosos: una vida plena, saludable y feliz.