Programa tu cerebro

¡Soluciona tus problemas mientras duermes!

Suena fácil y realmente no es complicado. Estos hábitos hacen que nuestro descanso sea reparador y que nuestro cerebro se ponga a solucionar

Ana María Oliva

solucionar problemas durmiendo

Ahora sabemos que durante la noche nuestro descanso es mucho más reparador de lo que creíamos y que podemos ayudar a nuestro cerebro siguiendo toda una serie de hábitos.

Sabemos que mientras dormimos nuestro cerebro se limpia y también que nos ponemos en modo creativo mientras soñamos. Y que esto podemos aprovecharlo para solucionar los problemas o situaciones que nos preocupan y que no conseguimos ver con claridad.

Programar el cerebro antes de dormir

También se ha descubierto que justo el momento antes de dormir, cuando estamos entre el sueño y la vigilia, es ideal para “programar” el cerebro. Podemos facilitarle el trabajo siguiendo estos consejos.

1. Conciliar un buen sueño

  • El exceso de estímulos, especialmente los de las pantallas, inhiben la secreción de la melatonina, lo que hace más difícil dormir bien.
  • La meditación también permitirá que tu cerebro vaya desactivando el modo alerta y poco a poco se acomode en una frecuencia de funcionamiento más lenta, que facilita la transición hacia un sueño profundo. Está demostrado que el sueño es más reparador en las primeras horas de la noche que durante la madrugada.
  • Procura acostarte temprano y sin tener el estómago lleno para que la digestión no se quede interrumpida por el sueño.
  • Respeta los ritmos circadianos que rigen los ciclos de las actividades fisiológicas del cuerpo. Son parte de la naturaleza aunque nuestra sociedad tecnificada los haya ido modificando, con una repercusión negativa sobre nuestra salud.
  • Intenta ponerte de lado para dormir, así facilitarás la limpieza del cerebro por parte del sistema glinfático, haciendo que el flujo de líquido cerebroespinal pueda eliminar más fácilmente todos los residuos producidos por la actividad mental de todo el día. Además, facilita la respiración y evita los reflujos estomacales.

2. Piensar en lo bueno del día

  • Concéntrate en los pequeños (o grandes) logros de tu día antes de ponerte a dormir. Una buena técnica es ir haciendo una lista mental de las cosas que te han ido pasando.
  • Detente y concéntrate especialmente en aquellas situaciones en las que te has sentido más a gusto. Poco a poco te darás cuenta de que todo lo que ha ido ocurriendo en tu día ha sido bueno.

3. Aleja las preocupaciones

Elige buenos recuerdos. Si te descubres pensando en una preocupación o un problema, haz una respiración mientras desvías tu atención hacia algo o alguien a quien amas.

Quédate allí, respirando amorosamente su presencia o su recuerdo, hasta que la preocupación haya desaparecido. Al principio puede ser algo complicado, pero a medida que lo vayas repitiendo, aprenderás que siempre puedes elegir el pensamiento que tienes en tu mente.

4. Pídele a tu cerebro que te ayude durante el sueño

Puedes utilizar el sueño también como estrategia para encontrar soluciones diferentes a tus problemas. Sigue esta rutina:

  • Antes de dormir piensa brevemente en lo que quieres solucionar.
  • A continuación, dale a tu cerebro la orden de que te ayude durante los sueños a encontrar la solución.
  • Finalmente, céntrate en tu respiración y en un pensamiento agradable.

Seguramente a lo largo de los días siguientes encontrarás una perspectiva diferente a aquello que te preocupaba.

5. Visualiza y pon tu cerebro en modo creativo

Puedes aprovechar esos instantes antes de dormirte para hacer visualizaciones creativas de aquello que quieres conseguir.

Asegúrate de describir en tu mente, con todo detalle, aquello que sueñas y de ponerle también tanta emoción como te sea posible para que sea muy real. Debes sentirlo como si eso ya lo estuvieras realmente viviendo. De esta manera, tu mente ya irá acercando esa realidad hacia ti.

Etiquetas:  Neurociencia Cerebro

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