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Tender la mano

7 claves para ayudar a alguien de forma efectiva

Si alguien necesita que le prestes tu ayuda, no vale solo con intentarlo. Si conoces los siete pilares para prestar ayuda de un modo eficaz, serás más útil.

Sergio Sinay

Para que la ayuda sea tal, para que funcione como la ayuda que de verdad ayuda, resulta eficaz formular las siguientes tres preguntas. Además, es útil recordar las consignas que ofrecemos después para que la ayuda pueda fluir con naturalidad.

Un método para ayudar de manera efectiva

Para que la ayuda sea tal, para que funcione como la ayuda que de verdad ayuda, resulta eficaz formular las siguientes tres preguntas. Además, es útil recordar las consignas que ofrecemos después para que la ayuda pueda fluir con naturalidad.

1. "¿Necesitas ayuda?"

Ésta es la primera de las tres preguntas básicas que debes formular al otro para que la ayuda sea funcional. Para reafirmar el paso anterior, pregunta a la persona que quieres asistir si necesita ayuda. No lo des por sentado, no consideres que es obvio que sí. Lo “obvio” se presta a confusiones; a menudo no es visto –aunque sea “obvio”– o es malinterpretado. La respuesta debe ser sí o no. Esto también ayudará al asistido a tomar contacto con su situación y sus necesidades.

2. "¿Qué ayuda necesitas?"

Pregúntale qué tipo de ayuda necesita, no te apresures a deducirla, a adivinarla ni a interpretarla. Lo único que tú sabes positivamente es que estás dispuesto a ayudar. Pero sólo el que la necesita sabe cuál es la ayuda que requiere. De su capacidad de decidir la mejor acción a seguir, depende la posibilidad de obtener distintos tipos de ayuda.

3. "¿En qué puedo serte útil?"

La tercera pregunta se centra en qué puedes ayudar tú en concreto. Es importante prestar mucha atención a la respuesta. Puede ocurrir que te pidan algo que no tienes. ¿Serás capaz de conseguirlo? ¿Te comprometes a ello? También pueden pedirte algo que no sabes. ¿Estás dispuesto a aprenderlo? En este caso, tú deberás pedir ayuda y paciencia, ésa será tu necesidad como ayudador. O pueden pedirte algo que para ti es imposible (por razones de tiempo, de habilidad, de recursos, de conciencia). ¿Puedes negarte con convicción y sin herir a la otra persona? Pueden pedirte que dejes tu lugar a otro. También pueden pedirte que no hagas nada. Cualquiera de estas dos cosas pondrá a prueba tu capacidad de entrega y de respeto de los deseos y necesidades del que pide que lo ayudes.

4. Decide si puedes ayudar

Intenta determinar tus motivaciones. Averigua si vas a ayudar porque “debes”, aunque no estás en condiciones físicas o espirituales para hacerlo o, en cambio, porque nace como un deseo que fluye sin obstáculos y se trata de algo que puedes hacer.

5. Manifiesta tus intenciones

Comunícale a la persona a la que deseas ayudar tu predisposición a colaborar con ella. Esta información tiene que ser lo más clara posible: “Quiero que sepas que tengo la voluntad y la disposición de ayudarte. Cuenta con ello”. Sin metáforas. No esperes que el otro “se dé cuenta” o que lo deduzca de tus gestos, de la historia, el parentesco o el vínculo que os une.

6. Actúa de un modo gratuito

Por último, una vez que hayas ayudado como se te pidió, procura desentenderte del posible resultado y de la recompensa o de obtener algún beneficio personal por haber asistido al otro. Ayudar de esta manera, sin esperar nada a cambio, es actuar de forma desinteresada. Es aprender a soltar. Y soltar es un bello modo de amar.

7. Una frase para recordar

“Cuando asociamos ayuda con recompensa, la utilizamos al servicio de nuestros intereses personales y no como expresión de nuestra compasión natural”, señala Ram Dass, nombre actual del psiquiatra estadounidense Richard Alpert que, desde 1967, se dedicó al estudio de la conciencia transpersonal y a brindar servicio a los demás en este ámbito. Es bueno recordar sus palabras cuando nos proponemos ayudar a alguien.

Para saber más

¿Cómo puedo ayudar? (Ed. Gaia), de Ram Dass, es una guía para desarrollar nuestra empatía con la persona a la que ayudamos. El asistente interior (RBA Integral), de Norberto Levy, nos enseña a discernir si podemos o no ayudar al otro y a autogenerar remedios para los trastornos emocionales.