ayudar-alguien

Tender la mano

3 preguntas y 3 consejos para ayudar de verdad

Si alguien necesita que le prestemos ayuda, no vale solo con intentarlo. Si sabemos cómo prestarla de un modo eficaz, será realmente útil

Sergio Sinay

Ayudar no es tan fácil. A veces queremos ayudar pero no sabemos cómo. Algunas veces ayudamos cuando nadie nos lo ha pedido. Y otras, lo intentamos con la mejor de nuestras intenciones y no sale bien.

Incluso a veces ayudamos para sentirnos mejor. O peor, esperando en el fondo algún tipo recompensa o reconocimiento.

Un método para ayudar de manera efectiva

Para que la ayuda sea tal, para que funcione como la ayuda que de verdad ayuda, resulta eficaz formular siempre antes las siguientes tres preguntas.

1. "¿Necesitas ayuda?"

Ésta es la primera de las tres preguntas básicas que debes formular al otro para que la ayuda sea funcional. No lo des por sentado, no consideres que es obvio que sí. Lo “obvio” se presta a confusiones; a menudo no es visto –aunque sea “obvio”– o es malinterpretado.

La respuesta debe ser sí o no. Esto también ayudará al asistido a tomar contacto con su situación y sus necesidades.

2. "¿Qué ayuda necesitas?"

No te apresures a deducirla, a adivinarla ni a interpretarla. Lo único que tú sabes positivamente es que estás dispuesto a ayudar. Pero sólo el que la necesita sabe cuál es la ayuda que requiere. De su capacidad de decidir la mejor acción a seguir, depende la posibilidad de obtener distintos tipos de ayuda.

3. "¿En qué puedo serte útil?"

La tercera pregunta se centra en qué puedes ayudar tú en concreto. Es importante prestar mucha atención a la respuesta. Puede ocurrir que te pidan algo que no tienes. ¿Serás capaz de conseguirlo? ¿Te comprometes a ello?

También pueden pedirte algo que no sabes. ¿Estás dispuesto a aprenderlo? En este caso, tú deberás pedir ayuda y paciencia, ésa será tu necesidad como ayudador.

O pueden pedirte algo que para ti es imposible (por razones de tiempo, de habilidad, de recursos, de conciencia). ¿Puedes negarte con convicción y sin herir a la otra persona?

Pueden pedirte que dejes tu lugar a otro. También pueden pedirte que no hagas nada. Cualquiera de estas dos cosas pondrá a prueba tu capacidad de entrega y de respeto de los deseos y necesidades del que pide que lo ayudes.

Las tres consignas

Llegados a este punto, es útil recordar estos tres consejos o pasos para que la ayuda sea realmente efectiva y sincera.

4. Decide si puedes ayudar

Intenta determinar tus motivaciones. Averigua si vas a ayudar porque “debes”, aunque no estás en condiciones físicas o espirituales para hacerlo o, en cambio, porque nace como un deseo que fluye sin obstáculos y se trata de algo que puedes hacer.

5. Manifiesta tus intenciones

Comunícale a la persona a la que deseas ayudar tu predisposición a colaborar con ella. Esta información tiene que ser lo más clara posible: “Quiero que sepas que tengo la voluntad y la disposición de ayudarte. Cuenta con ello”.

Sin metáforas. No esperes que el otro “se dé cuenta” o que lo deduzca de tus gestos, de la historia, el parentesco o el vínculo que os une.

6. Actúa de un modo gratuito

Por último, una vez que hayas ayudado como se te pidió, procura desentenderte del posible resultado y de la recompensa o de obtener algún beneficio personal por haber asistido al otro. Ayudar de esta manera, sin esperar nada a cambio, es actuar de forma desinteresada. Es aprender a soltar. Y soltar es un bello modo de amar.

“Cuando asociamos ayuda con recompensa, la utilizamos al servicio de nuestros intereses personales y no como expresión de nuestra compasión natural”, señala Ram Dass, nombre actual del psiquiatra estadounidense Richard Alpert que, desde 1967, se dedicó al estudio de la conciencia transpersonal y a brindar servicio a los demás en este ámbito.

Para saber más

¿Cómo puedo ayudar? (Ed. Gaia), de Ram Dass, es una guía para desarrollar nuestra empatía con la persona a la que ayudamos.

El asistente interior (RBA Integral), de Norberto Levy, nos enseña a discernir si podemos o no ayudar al otro y a autogenerar remedios para los trastornos emocionales.

Artículos relacionados