Amar con madurez

10 claves para lograr la independencia emocional

¿Podemos amar a alguien y mantener nuestra independencia? Sí. Así podemos aprender a estar en pareja sin dejar de ser nosotras mismas.

Coral Herrera

independencia emocional

¿Por qué necesitamos tanto una pareja? Nos convertimos en personas emocionalmente dependientes a través de la socialización y la cultura. Y esta situación se fortalece todavía más con la dependencia económica, los miedos, las inseguridades personales y la soledad.

Cuanto más solas estamos, más necesitamos a una pareja. Y esa necesidad tiene sus peligros, como elegir un compañero que no sea una buena persona o con el que sea imposible construir una relación amorosa sana y equilibrada.

O permanecer años con alguien que no nos hace felices. O autoengañarnos pensando que en algún momento nuestro amado cambiará o volverá a amarnos como nos amaba al principio.

O vivir con un miedo permanente a que nos dejen, o con unos celos que nos amarguen la vida, o perder la personalidad propia para agradar al otro, o aguantar malos tratos por miedo a quedarnos solas.

Cómo lograr la independencia emocional

1. Sé tú misma

Las personas se enamoran de ti, por lo tanto, es fundamental que sigas siendo siempre tú. No olvides que, independientemente de que te amen o no, eres una persona bella y hay mucha gente que te aprecia y te quiere.

2. Ama con madurez

Acepta y cultiva tu autonomía, no delegues responsabilidades propias, no esperes que los demás cambien o mejoren tu vida. Todos tenemos que aprender a querernos, a tomar decisiones sin miedo, a respetar los pactos que hemos hecho con nosotros mismos, a tomar la iniciativa, a equivocarnos, a volverlo a intentar.

3. Construye tu relación

Hazlo con el mismo amor y dedicación que construirías tu casa. Elige un buen compañero, establece unos pactos para la convivencia y el reparto igualitario de tareas y roles. Que las bases de vuestra relación sean siempre el respeto, la igualdad, el equilibrio y el cuidado mutuo.

4. Cuestionario básico

De vez en cuando, hazte estas preguntas: ¿Soy feliz con mi pareja? ¿Tengo espacio y tiempo para mí? ¿Cómo soluciono mis problemas de pareja? ¿Estoy acostumbrada a tomar decisiones o a que mi pareja las tome por mí? ¿Me siento querida? ¿El intercambio de cuidados y cariño es equilibrado o está descompensado? ¿Qué podría hacer para mejorar la situación, cambiarla o salir de ella?

5. Suelta el pasado

Descubre la nueva etapa que te presenta la vida. Atrévete a cambiar, a tomar decisiones sin miedo. Solo dejando atrás lo antiguo podremos abrir las puertas y las ventanas hacia lo nuevo, hacia lo que está por venir.

6. Acepta las pérdidas

Las personas nos acompañan en el camino de la vida, a veces durante años, a veces menos tiempo, pero nadie recorre con nosotras completamente todo nuestro paso por este mundo. Así pues, aunque sea doloroso, es importante seguir caminando.

7. Rompe con el dolor

Mejor sola que mal acompañada. Si estás en una relación de dependencia, te resulta muy difícil pensar que podrías enamorarte de nuevo y encontrar un compañero estupendo, o te cuesta imaginarte sola y feliz. Sin embargo, los amores son para ser disfrutados. Si estás sufriendo, mejor acabar una relación dañina que permanecer en ella durante años.

8. Imagina sus reacciones

¿Cómo se sentiría tu pareja si lograses aumentar tu autoestima y empoderarte?, ¿si dedicases más tiempo a tus aficiones, o a cuidar a tu gente querida? ¿Cuál sería su reacción si empezases a decir lo que opinas y sientes sin miedo? ¿Él estaría feliz si te viese feliz, buscando tu autonomía, tu dependencia, para no depender tanto de él? ¿Crees que podrías compartir ese proceso con él, que te respetaría y animaría?

9. Llena tu vida de gente

Recupera aficiones. Aprende a disfrutar de tu soledad y de la compañía. Conoce a gente nueva, cuida a la de siempre. Diversifica tus afectos y relaciónate con personas que se unan para aprender, para compartir pasiones, para celebrar la vida.

10. Haz vacaciones emocionales

Es muy útil hacer una “desintoxicación emocional”. Piensa en la cantidad de tiempo y energía que se nos va en las relaciones; aprovecha estos descansos para estar un tiempo tranquila, para reorganizar tus pensamientos y llevar a cabo tus proyectos. Utiliza tu energía amorosa para hacer más felices a los demás, pero también a ti misma.

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