Cultura de la violación

No eres tú, son ellos

Es urgente cambiar de dirección a la hora de hablar de prevención de agresiones sexuales y poner el foco en los agresores en lugar de en las víctimas.

Mamen Bueno

Violación testimonio

Socialmente deberíamos empezar a dar mensajes claros. Es necesario que estos mensajes no sean contradictorios ni ambivalentes. Al menos así las víctimas de tan execrables actos podrían recuperarse antes, y puede que con menos problemas emocionales asociados.

Dejar claro y sin ambigüedades que continuar con las relaciones sexuales cuando la otra persona dice que se pare, o empieza a llorar, se paraliza, está inconsciente, hace ademán de separarse, ha sido drogada o se le ha quitado la ropa sin su permiso, es un delito, y grave.

Es una violación.

Si no se tiene clara la línea entre lo consentido y lo no consentido, mejor parar. Y si esa línea la marca la otra persona, parar es obligatorio. Cambiemos el imaginario colectivo: las mujeres no somos las que deberíamos tener que defendernos, sino que no deberíamos ser atacadas nunca.

Por favor, seamos conscientes de todo esto. Para proteger y cuidar a las víctimas, paremos de dar o alentar justificaciones, tanto directas como veladas de los abusos, y pongamos el foco de la crítica, la vergüenza y la culpa en quien corresponde, en los agresores.

suscribete Octubre 2017