Las 4 moléculas de la felicidad

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Descubre las 4 moléculas de la felicidad

Tener una alimentación equilibrada, hacer ejercicio regular en la naturaleza, y disfrutar de un sueño reparador son las claves para alimentar el bienestar de tu cerebro

Ana María Oliva

¿Sabías que estás perfectamente diseñado para ser feliz? Tu cerebro dispone de un sofisticado abanico de recursos naturales para generar felicidad.

Las moléculas (u hormonas) que nos predisponen a ser más felices

Te contamos las 4 moléculas determinantes para tu bienestar y cómo potenciarlas naturalmente. ¿Empezamos?

1. Endorfinas

Son pequeñas cadenas de aminoácidos que se conocen como “opiáceos naturales” y tienen un papel muy importante tanto en la salud como en la felicidad. Promueven la calma, mejoran el humor, aumentan el sistema inmunológico, contrarrestan la ansiedad, equilibran la presión sanguínea, retrasan el envejecimiento, nos hacen sentir capaces de todo lo que nos propongamos... ¡Y son hasta 20 veces más eficaces para aliviar el dolor que los analgésicos artificiales! Hay hasta 20 tipos diferentes y se suelen almacenar en el hipotálamo.

  • Cómo potenciarlas: Escuchando música, caminando, bailando, practicando yoga, riendo, con un orgasmo...

2. Dopamina

Es la molécula encargada de la satisfacción y el placer. Nos permite sentir curiosidad , motivación y confianza en nosotros mismos. También llamada la molécula de la adicción, porque nos estimula a buscar actividades agradables y placenteras. Incluso hay quien la llama la molécula del amor, puesto que al comienzo de una relación, el aumento en los niveles de esta molécula genera altas dosis de energía y de euforia. Esta molécula también está relacionada con la coordinación muscular, la capacidad de atención, la memoria, la creatividad y los procesos de aprendizaje, así como con los apegos, las adicciones y algunas patologías mentales.

  • Cómo potenciarla: Con la comida, el sexo y, en general, todas las cosas que nos generen placer.

3. Oxitocina

Es la molécula de los vínculos o del amor. Se conoce especialmente como la hormona del parto y la lactancia, y por su función de reforzar los lazos entre las madres y sus bebés. Está involucrada en todas las relaciones humanas y también los hombres la segregan. Facilita la construcción de relaciones estables, aunque también interviene en las relaciones sociales. Nos ayuda a sentir menos miedo ante determinadas situaciones, a liberarnos de la ansiedad, aumentar la confianza y mejorar la empatía.

  • Cómo potenciarla: Se produce de forma natural cuando hablamos con amigos o personas que nos quieren, cuando nos acarician o cuando miramos a un bebé.

4. Serotonina

Es la molécula del humor, del bienestar. Niveles bajos de serotonina se asocian a estados depresivos, de ansiedad, migrañas, insomnio e, incluso, agresividad. Se encarga de regular el apetito mediante la saciedad, equilibrar el impulso sexual y otras funciones relacionadas con el movimiento y el aprendizaje. Cuando está equilibrada, produce una sensación de bienestar, relajación, autoestima y enfoque.

  • Cómo potenciarla: Haciendo ejercicio en la naturaleza, practicando técnicas de relajación y meditación, y emprendiendo nuevos proyectos. Nuestro cuerpo no produce triptófano, un aminoácido precursor de la serotonina, por lo que hay que procurar obtenerlo a través de la dieta. Lo encontrarás en el plátano, la piña, el aguacate, las ciruelas, el cacao...