Estrés infantil

Las 4 grandes críticas a los deberes escolares

Los niños españoles dedican más de seis horas semanales a los deberes, pero sus resultados escolares están entre los más bajos de Europa. En cambio, son los cuartos más estresados.

Rafael Narbona

Los deberes no ayudan a aprender

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Los deberes no ayudan a aprender

Los niños españoles son de los que más horas dedican a los deberes, pero su rendimiento escolar está entre los más bajos de los países que forman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Y el número de fracasos escolares es de los más altos.

A su vez, la OCDE advierte que los deberes escolares contribuyen a aumentar las diferencias entre alumnos ricos y alumnos pobres, porque a menudo estos niños cuentan con un entorno mucho más adverso y menos preparado.

Afectan seriamente a la salud de los niños

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Afectan seriamente a la salud de los niños

La Organización Mundial de la Salud también alerta contra el riesgo que suponen las tareas encomendadas en el colegio.

La OMS ha constatado que el porcentaje de estudiantes españoles que sufren estrés por culpa de los deberes es de los más altos de Europa. De hasta el 70% en las chicas de 15 años.

Y esa presión, señala la OMS, se traduce muchas veces en “un incremento de patologías como dolores de cabeza, dolores de espalda, malestar abdominal y mareos”, así como de los “estados de ánimo que llevan a los chicos a sentirse tristes, tensos o nerviosos”.

La incidencia de los deberes sobre la salud aumenta a medida que los alumnos crecen, informa la OMS en su última encuesta realizada a jóvenes en edad escolar, en la que han participado algo más de 11.000 estudiantes españoles.

  • A los 11 años, un 34% de los niños y un 25% de las niñas afirman sentirse presionados por los deberes.
  • A los 13, las chicas (un 55%) pasan por delante de sus compañeros masculinos (un 53%) cuando se les pregunta si las tareas escolares les provocan estrés.
  • A los 15 años, cuando están terminando la educación obligatoria, un 70% de las chicas dicen sentirse angustiadas frente al 60% de los chicos.

Eso coloca a los españoles, que según la OCDE dedican semanalmente seis horas y media a hacer trabajos escolares fuera del colegio, como los cuartos más estresados de Europa (por detrás de malteses, escoceses e islandeses).

Estresan como una jornada laboral

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Estresan como una jornada laboral

Eva Bailén, madre de tres hijos, inició una campaña contra los excesos de deberes para los niños españoles. Uno de los objetivos de la campaña era poner en evidencia la cantidad de tiempo que estos acaban robando a los niños.

Esta madre activista grabó un vídeo en el que varios desconocidos se someten a un experimento sobre los horarios laborales. En este vídeo se ve como un grupo de personas habla a través de una pantalla con unos desconocidos, sin que puedan verles ni oírles. Solo se comunican a través de texto y con sus preguntas tratan de averiguar a qué se dedican. Esto es lo que dicen:

  • “Trabajo ocho horas y luego otras tres en casa”
  • “Hasta los fines de semana me toca hacer cosas”
  • “En mi familia me ven tan agobiado que a veces me ayudan”
  • “En el trabajo me dicen que hay que hacerlo, y punto”...

Tras varias preguntas, intentan descubrir su profesión: ¿empresarios?, ¿médicos?, ¿científicos?...

Es entonces cuando descubren que detrás de esas pantallas hay solo unos niños que han sido confundidos con altos cargos por el largo tiempo que dedican diariamente a “trabajar”.

Tensan las relaciones en la familia

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Tensan las relaciones en la familia

Son muchas las familias que dirigen sus demandas pidiendo ayuda a la CEAPA (Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado) cuestionando esta práctica y reclamando poder terminar con la tensa dinámica que se ha implantado en sus hogares.

La CEAPA se ha posicionado públicamente en contra de los deberes obligatorios, manifestando la necesidad de la supresión de esta práctica.

¿Cómo poner fin a los deberes?

Si no nos movemos, nada cambia. Por suerte, existen más iniciativas de familias que han decidido poner fin a tanta angustia.

Otro ejemplo: un padre gallego denunció al colegio Isidro Parga Pondal, en el municipio coruñés de Oleiros, por la cantidad de deberes que mandaban a su hijo y consiguió que los profesores dejaran de hacerlo.

Se acogió a una norma de la Consellería de Educación del año 1997 que estipula que a los niños no se les puede mandar trabajo a casa.

Es una norma en teoría vigente, pero que en la práctica solo se aplica si alguien presenta una reclamación.

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