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Déjate guiar

Tus sueños tienen mensaje

Más que preguntarnos qué significan los sueños, debemos identificar las emociones o sensaciones que evocan en nosotros

Jordi Borràs

Los sueños recurrentes son especialmente importantes porque nos hablan una y otra vez de algo que deberíamos escuchar. Señalan un nudo que conviene deshacer para seguir nuestro camino de crecimiento. Del mismo modo, podemos entender las pesadillas como unas aliadas que “desean” nuestro equilibrio.

Pero comprender el lenguaje de los sueños no es tarea fácil y, a menudo, puede llegar a convertirse en algo frustrante. Para que la relación con nuestros sueños sea fluida, deberíamos atender a los elementos que aparecen en ellos como atiende un poeta a esa flor que encuentra paseando por el campo.

¿Qué podemos aprender de los sueños?

En lugar de preguntarse lo que la flor significa, tiene presente lo que inspira, lo que sugiere, lo que evoca. ¿Hay alguna circunstancia de tu vida en que te sientas como en el sueño? La relación que tienes con alguno de los personajes ¿se parece a la que tienes con alguna persona conocida?

Para empezar, por ejemplo, puedes fijarte en aquellos elementos que destacan (bien porque te provocan miedo o incomodidad, bien porque están en el lugar equivocado, o porque no funcionan…)

Podrían tener relación con lo que está irrumpiendo en tu proceso de crecimiento, aquello novedoso que despierta las suspicacias del ego y sus resistencias.

Así pues, mejor que preguntarte qué significa este sueño quizá convendría que te preguntaras para qué ha venido. La respuesta depende en el fondo de ti.

Las seis preguntas mágicas

El psicólogo norteamericano Robert Hoss propone un ejercicio especialmente útil para explorar los objetos de tu sueño. Escoge uno de ellos, imagínate que eres ese objeto y contesta a las siguientes preguntas desde esta perspectiva, en primera persona y en presente. Escribe las respuestas:

  • ¿Qué eres? (nómbrate y descríbete)
  • ¿Cuál es tu propósito o función?
  • ¿Qué te gusta de ser lo que eres?
  • ¿Qué te desagrada de ser lo que eres?
  • ¿De qué tienes miedo?
  • ¿Qué es lo que deseas?

Cuando acabes, repasa las respuestas y observa si alguna tiene cierta carga emocional o te conecta con algún conflicto, alguna situación inconclusa, algún temor presente…

El significado oculto de tus sueños

El mero hecho de haber contestado las preguntas podría haber despertado alguna intuición, pero si no es así, el siguiente ejercicio puede ayudarte:

Construye una frase, que sientas que es coherente y comprensible, combinando las seis respuestas anteriores –o aquellas que te hayan resonado por algún motivo- en el orden que te propongo. Puedes utilizar las palabras que verás, u otras similares, y llenar los espacios en blanco con la respuesta correspondiente a alguno de los números.

Si fuera necesario, puedes adaptar esa respuesta de manera que la frase sea lógica o tenga sentido para ti.

“Soy (1) y hago (2) porque (3). Quiero/deseo/me gustaría (6), pero me preocupa/me da miedo (4-5)”.

Lee la frase completa. ¿Ves alguna relación con una situación de tu vigilia o con una actitud determinada?

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