Cultura de la violación

La violencia continúa después de la agresión sexual

La violencia continúa después de la violación. Las víctimas sufren juicios paralelos por parte de la sociedad y de los medios de comunicación.

Andrea Beltramo

Violencia tras la violación

#YoTeCreo, #NiUnaMenos, #MeToo, ¡Juana está en mi casa!, son algunas de las reacciones que en los últimos meses están circulando por las redes sociales y medios de comunicación, movilizando a grandes cantidades de personas para dar apoyo a las víctimas de las violencias machistas.

En España se denuncia una violación cada ocho horas

Son tres violaciones al día, y aun así los datos de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat) nos ubican a la cola de Europa en denuncias de violencia de género.

Cultura de la violación

Nombrar al monstruo

Cultura de la violación

Es urgente preguntarse por las formas de narrar y representar las violencias en nuestras producciones culturales y profundizar en la práctica de una escucha basada en la empatía y la confianza.

Denunciar, sí ¿y después?

Después de los interminables procesos institucionales, las sobrevivientes nos enfrentamos a los mecanismos de justificación de la violencia.

Mensajes opuestos frente a la violación

Cultura de la violación

Mensajes opuestos frente a la violación

¿De noche sola?, ¿y los padres?, ¡provocaba con sus selfies!, ¡siempre en la calle!, y tantas otras formas de culpabilizar a la víctima.

Aún faltan muchos cambios para que las víctimas no seamos el problema sino parte de la solución.

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suscribete Octubre 2017