Culpa, tristeza, soledad...

¿Eres demasiado sensible? 8 rasgos de las PAS

Las personas altamente sensibles (PAS) son muy empáticas, detallistas, educadas... Pero también inseguras y solitarias. ¿Cumples todas las características?

Cristina López Conesa

personas altamente sensibles

¿Te sueles sentir culpable a menudo, incluso por cosas que los demás creen que no tiene importancia? ¿Sueles sentirte responsable por las cosas que ocurren a tu alrededor y dudar sobre si has hecho lo mejor?

Es posible que seas una persona más sensible que el resto, y que ello haga que seas más propenso a tener sentimientos de culpa, pero eso no tiene por qué ser un aspecto negativo, simplemente hay que aprender a sobrellevarlo.

El lastre del sentimiento de culpabilidad

En los 90, los psicólogos Elaine y Arthur Aron introdujeron el término “Persona Altamente Sensible” (abreviado como PAS) para describir a una parte de la población que parecía tener un sistema nervioso más sensible que el resto, es decir, que el mismo estímulo despierta mucha más respuesta en estas personas que en las no-PAS.

Esto en la antigüedad tenía una función adaptativa, ya que eran capaces de detectar señales que para los demás pasaban inadvertidas, tenían una mayor capacidad de vigilancia y sabían velar mejor por el bienestar de su congéneres.

¿Cómo son las personas sensibles?

De hecho, a menudo las capacidades de estas personas se han considerado un don. Sin embargo, el hecho de que sólo alrededor del 20% de la población comparta estas características hace que a veces puedan sentirse incomprendidas y diferentes al resto.

1. Tienen una gran empatía

Las personas más sensibles no sólo lo son en su interior, sino que también tienen una mayor capacidad para captar e identificar las emociones de los demás, lo cual les hace personas enormemente empáticas que rápidamente conectan con las emociones ajenas. Además, tienen una intuición más acentuada que el resto, lo que les hace anticiparse a cosas que van a acontecer.

Los beneficios de la empatía

En la piel del otro

Los beneficios de la empatía

2. Sienten las emociones con mayor intensidad

Su sistema nervioso tiene umbrales más bajos hacia los estímulos, lo cual significa que mientras una persona con sensibilidad media necesita un estímulo de magnitud media para que le provoque una respuesta, una persona altamente sensible es capaz de activar la misma respuesta con una magnitud mucho menor.

Todo es vivido con mayor intensidad, y esto se aplica tanto a lo bueno como a lo malo, de forma que pueden ser grandes amigos ya que siempre te escucharán y comprenderán, pero ante sucesos negativos también llegan a preocuparse mucho más, pudiendo llegar a desmoronarse.

3. Disfrutan de la soledad

Al verse continuamente estimulados por su entorno, es posible que en ocasiones puedan sentirse desbordados. Tienen una mayor propensión a la reactividad emocional y a la sobreestimulación, por lo que no solo las emociones, sino también los sonidos, las luces, les afecta en mayor medida. Ello hace que necesiten de vez en cuando apartarse del mundo y estar en soledad, y que tengan preferencia por situaciones de más tranquilidad y calma.

La mayoría suelen ser más bien introvertidas, lo que significa que están más activadas interiormente, por lo que tienen menos necesidad de buscar esa estimulación en el exterior.

4. Tienen más dudas

La toma de decisiones implica poder sopesar los pros y contras respecto a un tema, considerando todas las dimensiones de la decisión para poder tomar la más correcta. Las personas altamente sensibles, sin embargo, verán toda una serie de detalles y un abanico de sutilezas de manera mucho más compleja.

Este proceso de decisión les será más largo y complicado. Tardarán mucho más tiempo en decidirse por algo pensando sobre cuál será la opción más adecuada. Además, aun después de tomarla, es posible que sigan pensando si fue la mejor.

5. Son más detallistas

Su habilidad para detectar cualquier cosa que ataña a su entorno los hace sumamente perspicaces. Se dan cuenta con facilidad de las pequeñas señales en situaciones sociales, así como también prestan más atención a los detalles físicos de, por ejemplo, un lugar, dándoles más importancia que otras personas.

Saben que los detalles son muy importantes y serán muy perfeccionistas en aquello que hagan.

6. Suelen ser educados y respetuosos

El hecho de que sientan las cosas con más intensidad y que tengan una gran empatía, hace que puedan ponerse fácilmente en el lugar de los demás y que constantemente piensen sobre cómo sentará tal cosa a tal persona.

Eso sumado a su propensión por sentir culpa cuando no están satisfechos sobre algo que han hecho, hará que sean muy cuidadosos y no escatimen en modales, haciendo que sean personas enormemente educadas y respetuosas. Por esta razón los demás los describirán como buenas personas en las que se puede confiar.

7. Aúnan un gran crecimiento personal

Las personas altamente sensibles mostrarán interés por temas profundos sobre el ser humano, y suelen sentir gran atracción por las artes, por la lectura, por la música, por la belleza. Todo aquello que lleve implícitas emociones despertará la curiosidad por estas personas, que rápidamente se sentirán conectadas. Además, la cantidad de tiempo que pasan en soledad y todo aquello que el entorno despierta en su interior, hace de ellos grandes filósofos que buscarán siempre la manera de crecer y mejorar interiormente.

8. Son grandes pensadores

Por sus características, las personas altamente sensibles gozan de un mundo interior muy rico, repleto de emociones y pensamientos. Ello hace que sean muy creativas y que tengan una gran capacidad para el pensamiento abstracto.

Elaine Aron decía que muchos de los grandes artistas y pensadores de la historia habían sido personas altamente sensibles, que se preguntaron e indagaron sobre cosas que otros simplemente asumían sin más.

Por lo tanto, si nos sentimos culpables con facilidad y creemos cumplir con estas características, es posible que seamos personas más sensible que la media, y por ello la culpa no sea más que el efecto secundario por sintonizar en mayor medida con las emociones de los demás.

Es posible que la alta sensibilidad nos haga sentir vulnerables muchas veces, y es que estas características también nos hacen más propensos a sufrir de depresión y ansiedad, pero también nos dota de unas grandes habilidades a las que puedemos sacar mucho partido.

Es importante apreder a protegerse y ver con positividad cuáles son las cualidades quenoss hacen únicos.

Referencias bibliográficas

  • Aron, E. (1996). El don de la sensibilidad. Barcelona: Obelisco.

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