Mentes insanas
Brigitte Vasallo
Escritora
Brigitte Vasallo

Mira hacia dentro

Patriarcado somos todas

Si el patriarcado no se cae solo con soplar es por un motivo muy sencillo: lo llevamos dentro. Hemos interiorizado, sin darnos cuenta, muchos de sus valores.

Patriarcado somos todas

4 de octubre de 2018, 17:09 | Actualizado a

Queridas Mentes Insanas,

Hace unos meses me marqué un post diciendo que está muy bien eso de utilizar el patriacado a nuestro favor ya que ahí está y en buena salud por lo que parece. Que decía yo que basta de cargar maletas si hay señores dispuestos a herniarse por la cosa caballeresca esa. Que a nosotras nos violan, qué menos que ellos carguen maletas.

Bueno, pues no. Me desdigo.

A ver, una vive en una burbuja como todas vivimos en nuestros micro mundos que nos parece que todo el mundo es así y resulta que no y te pegas unas hostias antológicas cuando sales de tu rinconcito y ves el percal. Y lo de las maletas y tal está muy bien cuando tú ya has aprendido a llevártelas sola, ya has entendido que no necesitas a un maromo para que te las lleve. Parece obvio, ¿sí? Pues no, de nuevo.

El patriarcado, como todos los sistemas estos que están tan bien aposentados hacen una cosa muy graciosa que es meternos el cuerpo una serie de creencias que no pasan por la cabeza sino por otros sitios más moleculares. Con esta cosa tan graciosa resulta que una acaba creyendo así rollo ciencia infusa que conduce peor que los hombres, que todas las maletas pesan demasiado o que si no tienes un maromo al lado a tu vida le falta nosequé muy importante.

Eso no lo crees a nivel consciente, no lo piensas sino que está ahí metido, incrustado. El malestar ese maldito, el autoboicot constante y todas los autoodios del mundo interiorizados.

La misoginia interiorizada, sin ir más lejos o la confrontación femenina esa de natural que nos hace decir a nosotras mismas que preferimos tener amigos hombres porque las mujeres no se qué. Pero a ver, Mentes, ¿cómo que la mujeres no sé qué? ¿Qué mujeres, por favor? ¿Cuáles? ¿Y qué hombres?

Todo eso es misoginia interiorizada y es la razón final por la que el patriarcado sigue ahí. Porque no está ahí, sino aquí, caladito padentro, metido en cada poro, cada célula y cada gesto que hacemos.

La maltratadora que llevas dentro

Misoginia interiorizada

La maltratadora que llevas dentro

Por eso lo de las maletas está muy bien siempre y cuando tú sepas que puedes llevártelas perfectamente pero que no te da la gana. Eso es la libertad, tener opciones reales. Y ¿qué es una opción real?

Pues hagamos un ejercicio de sinceridad con una misma, cada cual con su ella misma, para saber si realmente sabemos bien sabido que si no hay maromo las maletas nos las llevamos nosotras y tan panchas, oiga. Que si no hay maromo no solo no pasa nada sino que incluso a veces pasan muchas cosas que jamás pasarían estando el señor de turno allá. Y cuando eso lo tenemos claro, lo hemos vivido, lo hemos interiorizado y estamos encantadas de la vida, solo entonces, podemos tomar decisiones reales sobre nuestras maletas, nuestras mochilas, nuestras compañías, nuestras parejas y nuestras formas de vida.

Así que, un pasito para atrás. Que el rollo de poder elegir no sea una mentira más que nos cuela el sistema. Y una vez que todo el proceso está hecho, entonces sí, queridad Insanas, que nos lleven las maletas que bastante tenemos nosotras con lo nuestro.

¡Feliz semana, Mentes!

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