Mentes insanas
Brigitte Vasallo
Escritora
Brigitte Vasallo

Vulnerables

El mapa emocional para quién se lo trabaje

Si no nos han querido bien, tendemos a buscar a quien nos vaya a querer igual de mal. Así que cuidado con eso de enseñar los puntos débiles antes de hora.

Mapa emocional

21 de diciembre de 2017, 14:20 | Actualizado a

Queridas Mentes Insanas,

Cuando salió el artículo de la semana pasada un montón de Mentes Amigas me escribísteis para lloriquear juntas un rato que es de las cosas más bonitas que tiene la amistad, real o virtual. Lloriquear sobre nuestras infancias, sobre cómo eso ha afectado nuestras construcciones amorosas y sobre cómo salir de este follón.

Que tengo razón, me decís, que nosotras, las que fuimos maltratadas, somos frágiles, que no nos entienden y que mejor avisarlo cuanto antes, para que la otra persona sepa a qué atenerse. Y ahí a mí me saltaron las alarmas. ¿Avisarlo cuanto antes mejor?

No.

Uno de mis mejores recuerdos de infancia (de una infancia en general bastante chunga) era jugar mientras mi madre cosía y escuchaba un consultorio amoroso radiofónico que resultó ser un fraude y la tal Elena Francis que aconsejaba a las mujeres sobre cómo ser buenas mujeres era un tío y bastante facha. Os cuento esto para decir que siempre quise ser ella y tener un consultorio amoroso y, por una vez, voy a ejercer.

Volvamos al tema del mapa emocional.

Las que fuimos maltratadas (lasquefuimosmaltratadas®) queremos que nos quieran y tenemos ese rollito raro de que cuanto menos nos quiere alguien más valor le damos a conseguir precisamente el amor de esa persona que no nos quiere o que nos quiere mal. ¿Por qué hacemos esa chorrada? Pues a saber, Mentes.

Yo no soy psicóloga sino usuaria, así que os cuento lo que me pasa y así mis teorías a lo bruto, pero no me pidáis mucho más. El caso es que tenemos una tendencia, mejor o peor resuelta según el caso, de fijarnos en quién peor nos querrá, porque venimos de ahí, de juntar en un pitote fatal el amor y el desprecio hacia una misma, y el amor y la súplica de amor de nosotras hacia fuera. ¿Me explico? Que nos parece que si nos quieren es que aquello no es amor, porque estamos acostumbradas a no merecerlo. Algo así.

Total, que teniendo en cuenta que no siempre escogemos super bien a quién amar, mejor darnos un ratito de margen para comprobar qué tal. Mejor respirar hondo, protegerse un ratito y luego ya, si eso, ir enseñando el mapa emocional.

Esto me lo explicó mi querido Miguel Vagalume, que tiene hasta web pero a mí me lo hace gratis porque es mi amigo de llorar y mi asistencia en carretera en cosas amorosas. Cada vez que pincho una rueda llamo a Miguel y lloriqueo y él me escucha y me cuenta cosas que me hacen bien.

Pues Miguel siempre me dice: no seas bruta, Vasallo, no enseñes tan pronto el mapa, que le estás dando todas las pistas a la otra Mente para maltratarte si resulta que es una chunga. Y, si no lo es, pues ya tiempo habrá de enseñarlo y compartirlo.

Total, que como tenemos esa cosa desesperada de que nos quieran ya estamos pidiendo perdón antes de empezar, ya estamos enseñando el mapa para que sepan que no somos así sino que estamos accidentadas, como esos perrillos que se ponen panza arriba a la primera de cambio.

Y no, tampoco hace tanto. Porque igual nuestro primer objetivo no debería ser tanto que nos quieran, sino aprender de una vez a querernos.

¡Feliz semana, Mentes!

Artículos relacionados