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Ibone Olza
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Ibone Olza

Síndrome de burnout

La medicina, una práctica de riesgo para cometer suicidio

Las personas que trabajan en el ámbito sanitario tienen una fuerte tendencia a sufrir el Síndrome de burnout o suicidarse en su lugar de trabajo.

Suicidios de los médicos

29 de enero de 2018, 17:07 | Actualizado a

Hace cinco años la médica Pamela Wible fue al funeral de un colega que se había suicidado. Como era el tercer suicidio de médico cercano en 18 meses decidió hacer algo al respecto para intentar responder a una dolorosa pregunta: ¿Por qué? De aquel funeral salió con una lista de diez médicos, comenzó a registrar los casos y desde entonces ha investigado casi ochocientos.

Ha acudido a muchos funerales, ha leído cartas de despedida, ha creado una línea de apoyo telefónica, ha hablado con cientos de médicos en sus peores momentos y con las familias y amigos de muchos de los que fallecieron.

Entre ellos se cuentan muchos que se suicidaron nada más salir de una guardia o de su puesto de trabajo en el hospital. La última en su lista es una joven nefróloga que se lanzó al vacío desde la planta 33 del prestigioso Hospital Mount Sinaí. De hecho, muchos médicos se suicidan en su lugar de trabajo: tirándose desde la azotea del hospital o mediante una sobredosis en el parking.

Algunos llevaban tiempo planeándolo, aunque nadie en su entorno lo sospechara. Parecían felices e incluso habían comprado billetes de avión para ir a Disneylandia con su familia, o venían de pasar unas buenas vacaciones.

Muchos eran médicos ejemplares: estudiosos, amables, volcados en dar lo mejor de sí mismos a sus pacientes. Los médicos somos expertos en disimular y ocultar nuestro sufrimiento, no nos enseñan a nombrarlo, ni hay un lugar previsto en la carrera ni en los hospitales para hablar de él.

Según Wible, la culpa, el acoso y el agotamiento son los factores más relevantes. Algunos médicos no llegan a superar la muerte de sus pacientes, incluso aunque no fuese debido a su actuación, y se culpan o no se perdonan cualquier error.

También influyen las terribles condiciones de trabajo: a veces no se puede resistir el estrés que supone tener que atender a montañas de pacientes en muy poco tiempo. Por no hablar de la falta de sueño y el agotamiento. Los médicos no suelen pedir ayuda por miedo al estigma asociado a la enfermedad mental, incluso cuando muchas veces esa enfermedad está directamente causada por sus condiciones de trabajo.

Wible dedica buena parte de su esfuerzo a visibilizar estos suicidios, a honrar las vidas de los colegas fallecidos y a hablar públicamente de la necesidad de hacer algo para prevenir estas muertes.

Mi directora de tesis doctoral fue Gloria Fernández Canti, una psiquiatra brillante y pionera en España en estudiar el Síndrome de burnout entre los médicos y sanitarios. Gloria reclamaba en los años noventa que el sistema de salud se ocupara de la salud psíquica de sus trabajadores. Gracias a ella fui más consciente de los riesgos a los que yo misma me exponía en mi trabajo como psiquiatra.

Otros colegas como Carlos Mingote publicaron hace ya unos años un estudio que analizaba los suicidios de los médicos en nuestro país y como prevenirlos. Según ellos, “los médicos tienen unas necesidades asistenciales específicas por sufrir elevados niveles de alcoholismo, dependencia de drogas, rupturas matrimoniales, enfermedad mental y suicidio. La automedicación es muy frecuente entre los médicos, en especial con hipnóticos, antidepresivos y analgésicos opiáceos. Muchas de estas dificultades están relacionadas con el estrés, elevada responsabilidad y tiempo insuficiente para trabajar y vivir conciliando las demandas laborales y familiares”.

Ahora que doy clases en una facultad de medicina dedico parte de mi tiempo a hablar de estos temas con los futuros médicos. En las asignaturas de psicología médica (en primer curso) y comunicación clínica (en quinto) intentamos facilitar que los estudiantes hablen de sus emociones, de cómo se sienten en la relación con los pacientes y futuros colegas, de cuáles son sus dones y de cómo los cuidarán cuando trabajen como médicos, de como afrontar la muerte de un familiar o la enfermedad cuando llega, etc. En definitiva, intentamos que sean conscientes de que necesitarán dedicar tiempo y atención a cuidar sus emociones y su salud para poder trabajar como médicos sin enfermar.

Es solo una parte pequeña de todo lo que queda por hacer para prevenir los suicidios de médicos y para garantizar que la práctica de la medicina no sea un factor de riesgo para la enfermedad mental.

Etiquetas:  Suicidio

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