Psiquiatría con empatía
Ibone Olza
Psiquiatra perinatal
Ibone Olza

Puerperios

Psicosis tras el parto ¿por qué aparece?

Los partos traumáticos, la violencia obstétrica o la falta de sueño son alguno de los desencadenantes. El miedo y las alucionaciones, los síntomas.

psicosis puerperal

1 de septiembre de 2017, 19:06 | Actualizado a

Hace apenas unos meses Mar tuvo a su primer hijo en un hospital universitario. Fue un parto inducido tras haber llegado a la semana 42 de embarazo que terminó con una cesárea de urgencia por sufrimiento fetal. Del parto y la cesárea Mar tiene malos recuerdos: mucha gente entró y salió del quirófano sin presentarse.

Tras la dura intervención quirúrgica, fue separada de su criatura y permaneció sola durante cuatro horas en reanimación, durante todo ese tiempo no dejo de preguntar por el bebé. Esta primera separación traería consecuencias para Mar en los días sucesivos.

Cuando por fin tuvo a su bebé en brazos pensó que tendría que estar muy atenta y vigilante, no sentía que pudiera confiar en el personal sanitario

Pese a ello, inicialmente se sentía eufórica con su bebé recién nacido. Tras esos primeros días sin apenas dormir, Mar comenzó a tener síntomas preocupantes: angustia y miedo, y el convencimiento de que le iban a quitar a su hijo: estaba delirando. Era el inicio de una psicosis puerperal.

La historia de Mar

“Llevaba seis días sin dormir prácticamente nada. Llegué a casa agotada, después de una inducción de parto que terminó en cesárea y cuatro días con mucho dolor en la herida. A los dos días tuve que volver al hospital a que me revisaran la herida por una posible infección, al llegar a casa me eché una siesta muy breve y al despertarme empecé a pensar que me iban a quitar a mi bebé. Me sentía muy angustiada, le suplicaba a mi marido que no dejara que se lo llevaran las enfermeras. Él me decía que estábamos en casa, que no había enfermeras…Yo recuerdo sentirme muy rara, confundida, temblaba, me agarraba a mi bebé y a mi marido. Pensaba que estaban todos compinchados para separarme de mi niño. Solo podía llorar y suplicar que no se lo llevaran”.

Su marido avisó al matrón que había hecho el seguimiento durante el embarazo, que hizo una visita domiciliaria y se encargó de que Mar recibiera la atención psiquiátrica que necesitaba en ese momento.

El apoyo y la presencia familiar y una cura de sueño hicieron que los síntomas remitieron en pocos días

Mar pudo seguir dando el pecho a su bebé y se libró de un ingreso en una unidad de psiquiatría de agudos, que es donde habitualmente se hospitaliza a las madres que tienen una psicosis puerperal en España. Ingresar ahí conlleva inevitablemente ser separada del bebé y no verlo en unos cuantos días o semanas, lo que suele suponer el fin de la lactancia en la mayoría de casos.

“No me quiero ni imaginar lo duro que hubiera sido estar ingresada sin mi hijo”, señala Mar, ya completamente recuperada.

¿Qué es una psicosis puerperal?

Las psicosis puerperales son poco frecuentes, afortunadamente. Pero es una verdadera urgencia psiquiátrica que afecta a una de cada quinientas mujeres tras el parto.

Psicosis significa estar fuera de la realidad y puerperal, recién parida

Son cuadros de inicio rápido casi siempre, con más frecuencia tras un parto traumático y muchas horas o días sin dormir apenas. Los primeros días tras dar a luz la madre puede sentirse eufórica y llena de energía. Luego empiezan a tener alucinaciones auditivas (oír una o varias voces que les dicen lo que tienen que hacer), ideas delirantes (están convencidas de que alguien quiere hacerles daño a ellas o a sus bebés) o piensan que el recién nacido es en realidad la reencarnación de algún personaje histórico, o que todo lo que sucede es un montaje para una serie de televisión.

Llegados a ese punto ya no es posible cuidar adecuadamente al bebé. La madre puede sentirse muy confusa, acelerada, y tener mucha dificultad para contar lo que está viviendo. A menudo son primerizas que no tienen antecedentes psiquiátricos, así que la pareja y la familia pueden estar muy desconcertados y tampoco entender que le está pasando a la madre.

En España todavía no hay ninguna unidad de hospitalización psiquiátrica madre-bebé, a diferencia de la mayoría de países europeos, donde existen estas unidades de ingreso psiquiátrico para que las madres puérperas puedan recibir un tratamiento intensivo sin ser separadas de sus bebés. Así logran recuperarse muy rápidamente: en la mayoría de los casos con esos cuidados conjuntos logran recuperarse plenamente en tres o cuatro semanas y en tres cuartas partes lograban además mantener la lactancia.

Consejos para padres

Craig Allat, un padre australiano, escribió un manual para padres tras pasar por la difícil experiencia de la psicosis puerperal de su pareja tras el nacimiento de su primer hijo. Ellos tuvieron la suerte de ser atendidos en la Unidad Madre-Bebé Helen Mayo especializada en estos trastornos. A raíz de aquella experiencia Craig cuenta “Dejé a mi mujer y a mi hijo ingresados en el hospital y al salir llamé por teléfono a toda la familia. Fue la peor idea, estaba agotado y no tenía respuestas”.

En vez de eso, Craig recomienda a los padres que se vean en dicha situación: “Descansa, va a ser largo. Cancela todo lo demás. No te preocupes de dar explicaciones ahora, prioriza los cuidados al bebé, a tu pareja y a ti mismo”. En su manual para padres, Craig se centra en los aspectos prácticos: “juega con el bebé, interactúa con él”.

También avanza lo dura y lenta que puede ser la recuperación “la psicosis no fue lo peor. Para mí lo más difícil fue la depresión que vino después. Ella no podía expresar lo mal que se sentía y su tristeza lo invadía todo”.

Su experiencia demuestra lo fundamental que es incluir en el tratamiento de los trastornos psiquiátricos del posparto a los padres o parejas al igual que a los bebés, ellos también sufren enormemente las consecuencias de estas enfermedades tan inesperadas.

En la actualidad, el bebé de Mar ya tiene cuatro meses y es un precioso charlatán atento e interesado en todo lo que le rodea. Mar sigue amamantándolo y disfrutando enormemente de su hijo junto a su marido. No ha necesitado medicación alguna y expresa un profundo agradecimiento hacia el matrón y la doula que les atendieron en el embarazo y posparto.

Eso sí, si vuelve a estar embarazada se asegurará de cuidar el descanso antes y después del parto y luchar con su marido para que sus decisiones y su plan de parto se respeten siempre.

Qué hacer ante los primeros síntomas

Si durante los primeros días una madre comienza a actuar de manera incoherente deberíamos...

  • Lo principal es que la madre esté acompañada en todo momento: intentar que duerma o descanse y no dejarla nunca a solas con el bebé, ya que al estar fuera de la realidad puede llegar a pensar en hacerle daño o hacérselo ella misma.
  • Siempre es necesario y urgente hacer un examen neurológico completo y una valoración psiquiátrica: la psicosis puerperal puede ser el inicio de un trastorno psiquiátrico como es el trastorno bipolar o más raramente ser síntoma de una encefalitis,
  • Es fundamental que en las maternidades se respete el sueño de las madres en los días que siguen al parto porque la falta de sueño es un desencadenante frecuente de estos síntomas. El personal de enfermería y médico debería asegurarse de que las puérperas duerman todo lo posible, aunque sea de forma fragmentada, idealmente cada vez que el bebé duerme.
  • Los padres o acompañantes también deberían cuidar de priorizar ese descanso y sueño materno antes que las visitas: lo prioritario es que la madre esté bien y descanse mucho.
  • Suelen ser necesarios los psicofármacos para tratar eficazmente una psicosis puerperal. Permitirán a la madre dormir, aliviar la angustia y estabilizar su ánimo. La mayoría de los fármacos son compatibles con la lactancia (www.e-lactancia.org) y además ahora se sabe que la prolactina, la hormona de la lactancia, es un estabilizador natural, es decir, amamantar ayuda a prevenir la descompensación.
  • Hasta que la madre se encuentre recuperada puede ser razonable optar por una lactancia mixta o posponer la decisión de continuar amamantando para más adelante.
  • Es absolutamente necesario recibir psicoterapia para comprender e integrar lo vivido (muchos detalles se suelen olvidar), para recuperar la autoestima como mujer y como madre, para poder interactuar con el bebé y cuidarlo y para prevenir recaídas, especialmente depresivas.

Con la ayuda y el tratamiento adecuados la mayoría de estas mujeres pueden disfrutar de la maternidad como merecen.

Etiquetas:  Maternidad Salud Mental