Lo generoso es otra cosa

La sinceridad está sobrevalorada

Hay personas que te vomitan la realidad en tu cara sin importarles si te van a dejar hecho polvo. Sería mejor que calibrasen el efecto de sus palabras y supieran callar su verdad. Sería más generoso.

Roy Galán

sinceridad esta sobrevalorada

23 de noviembre de 2018, 16:13 | Actualizado a

Hay personas que te lo dicen todo a la cara.

Que te escupen su verdad como si esta fuera importante y única.

Que van siempre de frente.

Que alardean de ser muy sinceras para ponerse medallas.

Y les da absolutamente igual herir o hacer daño.

No tienen en consideración al otro.

Esas personas que no pueden callarse nada de lo que piensen, en el fondo, lo que hacen es anteponer lo que sienten ellas.

Es ser egoístas.

Porque la verdad está sobrevalorada.

La verdad es una opinión más sobre las cosas.

La verdad es solo una manera como cualquier otra de ordenar el mundo.

Y hay verdades que puedes guardártelas para ti.

Sobre todo cuando nadie te ha preguntado.

A veces decir la verdad, imponerla como un manto sobre los demás, es de muy mala educación.

Porque lo generoso es otra cosa.

Lo generoso es calibrar el efecto de tus palabras.

Valorar si esa verdad hará más bien que mal.

Tragarte tu deseo de ser honesto (y que todo el mundo lo sepa) y continuar con tus cosas.

Porque a veces decir la verdad es una intromisión en la ignorancia ajena.

En algunas cuestiones que no son de tu incumbencia.

Hay personas que te vomitan su realidad en la cara.

Y te dejan hecho polvo y sin herramientas.

Personas que dicen "yo es que se lo tenía que decir".

Y no.

No es obligatorio decirle al otro lo que piensas.

Y el silencio a veces.

Es también una muestra de afecto hacia los demás.

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