Conecta con tus sentidos

8 pasos para disfrutar del placer de tus sentidos

Para poder experimentar placer, es necesario despojarse de muchos prejuicios y sentirse más libre. Entrena tu cuerpo y tu mente para el goce.

Julia Atanasopoulo

8 pasos para disfrutar placer sentidos

14 de agosto de 2018, 09:00 | Actualizado a

El político británico David Lloyd George dijo en alguna ocasión: "La libertad no es simplemente un privilegio que se otorga; es un hábito que ha de adquirirse".

Quienes han olvidado lo que es el placer, porque han perdido la libertad de vivirlo, deben entrenar el hábito de sentir y disfrutar buscando esas sensaciones. Para ello, conviene que den al placer el lugar que se merece. Los siguientes pasos pueden ayudar a recuperarlo.

1. Cambia tus creencias

Las personas, dentro de nuestro sistema individual de creencias, nos imponemos una gran cantidad de límites con relación a las cosas que podemos o no hacer, porque tendemos a crear una idea de lo que somos o deberíamos ser que, muchas veces, no se corresponde con la realidad sino con un prejuicio. Por ello, no te pongas límites innecesarios y no pienses que algo no es para ti antes de probarlo.

2. Pasa a la acción

Es probable que en tu cabeza ronden millones de ideas acerca de cosas que te gustaría hacer. Estos proyectos solo tienen concreción en tu pensamiento porque no haces nada para transformarlos en realidad. No te quedes en ese lugar estéril y haz lo que siempre te conduce a algún sitio: da el primer paso. Como dijo el sabio chino fundador del taoísmo, Lao Tsé, un camino de mil pasos comienza cuando damos el primero.

3. Ensaya el optimismo

Ser optimista no es ser un soñador absurdo sino pensar que, de todas las opciones posibles y realistas, te encaminarás hacia la mejor. El optimismo te
impulsa a correr riesgos, a actuar, a experimentar, y te ofrece la posibilidad de ver la cara amable de los acontecimientos por duros que estos sean
. Una visión optimista es la mejor manera de sentirte vivo, de asegurar tu salud -el optimismo potencia el sistema inmunitario-y de ganar esperanza de vida, tal y como postula el psicólogo Martin E. P. Seligman en su libro La auténtica felicidad.

4. Busca la belleza

Jean Jacques Rousseau dijo: "Si quitáis de los corazones el amor por lo bello, haréis desaparecer todo el encanto de vivir". Rodéate de cosas bellas, como flores, una decoración colorista... No olvides que tu sentido estético, obtenido a través del mundo sensorial y emocional, te conecta con el placer. Hay una gran diferencia entre vivir en un mundo gris o en un mundo de color. La belleza está en ese mundo de color y para obtenerlo, no siempre es preciso disponer de mucho dinero sino que muchas veces es más necesaria una cierta sensibilidad.

5. Privilegia el olfato

Ten presente que el olfato es el más afectivo de todos los sentidos. Cuando los aromas penetran en tu nariz, se disuelven en la mucosa nasal y envían las señales al cerebro, donde son procesadas de inmediato sin que intervenga el filtro de la razón, impulsando ciertas reacciones emocionales. El paseo por un pueblo y el olor a leña quemada, el aroma de la hierba tras la lluvia, el olor a harina recién molida... quizá te trasladen a algún momento de tu niñez, despertándote recuerdos entrañables que únicamente este sentido es capaz de transmitirte. Haz un buen uso de él. No desperdicies una cualidad tan maravillosa.

6. Aprecia los sabores

Ligado a la nutrición, a la subsistencia y al placer que supone saborearla vida en exquisitos bocados, el gusto es uno de los sentidos que más momentos de disfrute depara. Presta atención a lo que comes, tómate un tiempo para ello y degusta cada plato, deteniéndote en cada sabor: salado, picante, amargo, especiado, dulce... Todo ello hará del acto de comer algo más que una simple rutina para mantener activa tu maquinaria. La comida, además, es un excelente prólogo al juego erótico, y hay alimentos que pueden resultar estimulantes en este sentido. En definitiva, paladeando la vida estarás dando pie a su disfrute de forma incondicional.

7. Mima tu oído

Entrar en contacto con la naturaleza, alejándote de los ruidos propios de las grandes ciudades -bullicio, tráfico, obras, entorno laboral, gritos de los niños en casa...-, hará que tus oídos se relajen y darás paso a una nueva forma de percibir absolutamente placentera, centrada en el silencio y en la paz del paisaje: el entorno marino, el bosque... Es de todos sabido que nada contribuye tanto al malhumor como herir la sensibilidad auditiva. Por otra parte, nada, aparte del silencio, te ayudará a serenarte y a disfrutar tanto como una música relajante; otra buena opción de mimar este sentido tan fundamental.

8. Siente los besos y las caricias

La piel es el órgano que te permite materializar tu amor y ternura mediante el tacto. Sin duda, este es el sentido que hace posible en mayor medida concretar las ideas y expresar las emociones. Por ello, es importante que te abandones a sentir los besos, las caricias y los cuidados que recibes de los demás sin bloquear esta experiencia sensorial con la mente. Así pues, a la hora de experimentar con el cuerpo, deja los pensamientos limitadores a un lado.

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