Descubre el método Wu Wei

Resuelve tus problemas... sin hacer nada

Muchas veces los intentos de resolver un conflicto agravan el malentendido. El taoísmo nos invita a no actuar: el problema tenderá a resolverse por sí mismo.

Francesc Miralles

Metodo wu wei resolver problemas

26 de octubre de 2018, 16:19 | Actualizado a

Todo el mundo lo ha vivido alguna vez. En momentos de tensión o conflicto, a menudo comprobamos que cualquier cosa que hagamos o digamos solo logra empeorar las cosas.

Tras un choque o malentendido con otras personas, cualquier intento de aclarar las cosas no hace más que elevar la crispación. Incluso si se intenta resolver el problema a través de un e-mail largo y explicativo, esta acción solo genera réplicas y contrarréplicas, con lo que el motivo de la discusión se va hinchando como un globo.

Contra esta espiral que no soluciona nada y nos provoca sufrimiento, el taoísmo recomienda “dejar estar” las cosas, no hacer nada aunque nuestra ansiedad nos empuje a intervenir.

La filosofía china del Wu Wei (無為), que puede traducirse como "no acción", consiste en dejar que los acontecimientos sigan su curso sin tratar de forzar las cosas.

No hacer nada no es sinónimo de dejadez

El Wu Wei, sin embargo, no es una invitación a la pereza o la apatía.

La persona sabia, según el Tao Te Ching, “no haciendo nada no deja nada sin hacer”.

Y eso lo consigue, aunque parezca una contradicción, “no actuando, sin pretender alcanzar un fin”. En palabras de Lao-tsé: “Para estudiar una ciencia hay que saber cada día un poco más. Para cultivar el Tao, se ha de actuar menos cada día”.

El riesgo de vivir a la defensiva

Las personas que viven a caballo entre la urgencia y la ansiedad son básicamente reactivas. Es decir, siempre están reaccionando ante lo que identifican como amenazas, peligros o conspiraciones.

Veamos dos ejemplos: primero, el del empleado que siente que sus jefes o compañeros no tienen suficiente confianza en él, con lo que se reivindica a
través de sus acciones o justificándose, lo cual paradójicamente solo logra generar desconfianza, ya que todos acaban pensando que actúa para lograr un fin.

En segundo lugar, la persona que, temiendo la infidelidad de su pareja, la fiscaliza con interrogatorios, le cuestiona cada encuentro y vigila sus movimientos para tratar de cazarla. Contrariamente a sus intenciones, esta presión lo que provoca en el otro es incomodidad y, en última instancia, la
búsqueda de otra persona con la que sentirse en paz, con lo que la actitud de sospecha se convierte en una profecía autocumplida.

Incluso cuando el conflicto es real y se han producido daños debido a palabras o acciones desafortunadas, hasta que no bajen las aguas turbulentas, el Wu Wei aconseja no añadir más ruido al ruido.

Si es necesario tomar alguna decisión, debemos limitarnos a hacer por nosotros aquello que depende de nosotros, sin pretender corregir las acciones de los demás.

El tiempo coloca a cada uno en su lugar

El proverbio árabe “Siéntate a la puerta de tu casa y verás pasar el cadáver de tu enemigo” expresa esta misma concepción taoísta: quien está siempre intrigando, en lucha, buscando resultados, se cava su propia tumba, mientras que quien mantiene la calma y sabe esperar, fluyendo con la vida, se
encuentra siempre en una posición favorable.

En este sentido, la filosofía del Wu Wei se identifica con el poder del agua, que siendo el elemento más blando y débil es capaz de acabar moldeando las rocas más duras.

Como apuntaba Bruce Lee en su famoso “Be water, my friend”, el agua puede adoptar cualquier forma, e incluso cuando se divide en miles de gotas puede reunirse de nuevo, formando un inmenso lago o mar. Sin oponerse al curso de las cosas, sin anunciar sus intenciones ni reivindicar nada, consigue mucho más que quien trata de precipitar los hechos.

Esta es la filosofía del Wu Wei, que también toma como ejemplo a las plantas, que crecen de forma natural, en silencio, sin interrumpir el latido de la vida.

Cambia tu mirada: del afuera hacia dentro

Aplicado a nuestra existencia cotidiana, el Wu Wei aconseja primar el trabajo interior por encima del exterior.

En lugar de actuar sobre personas y circunstancias que no podemos controlar, hacer pacientemente los cambios necesarios dentro de uno mismo. Según la sabiduría ancestral china, ordenar el palacio del emperador es gobernar bien el país, ya que el palacio es un reflejo de su relación con el mundo exterior. Una ley del Kybalion decía en ese mismo sentido: “Como es Adentro, es Afuera”.

Quien vive en una constante agitación interior provoca sin darse cuenta turbulencias en el mundo que le rodea, y luego culpa al mundo de las mismas.

Un ejemplo típico es el de la persona con falta de autoestima que busca con tesón una pareja, pero solo encuentra relaciones superficiales o destructivas. La repetición de estos patrones se acaba en el momento que cambia su mirada del exterior al interior. Al cuidar de sí misma, en lugar de cuidar de otros, atrae de forma natural a personas con ese mismo equilibrio.

Dicho en clave Wu Wei: al dejar de buscar cualquier cosa, encuentra todo lo que necesita, incluyendo a sí misma.

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