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Yo soy mi propia start-up: emprendimiento aplicado a la vida

Las start-ups, creadas por emprendedores, lo apuestan todo a una idea. Creatividad, innovación, atrevimiento... ¿Y si usamos estos valores en nuestra vida para la empresa de ser felices?

Gabriel García de Oro

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26 de octubre de 2018, 16:20 | Actualizado a

¿Qué es una start-up?

Apple, Amazon, Facebook, Twitter, Dropbox, incluso Tesla, por poner algunos ejemplos, nacieron como start-ups. Es decir, empezaron con una idea, con un sueño de sus fundadores. Pero no se limitaron a soñar, alimentaron su sueño, lo compartieron para hacerlo crecer, para que tomara forma y, así, convertirse en las empresas enormes y multimillonarias que todos conocemos.

Pero ninguna de ellas olvida su esencia de start-up, es decir, de hacer las cosas distintas, de ser valientes, de la apuesta continua por las ideas, por la creatividad y por la innovación.

Ninguna olvida tampoco esa inquebrantable voluntad de escuchar y empatizar con la gente para ver qué pueden aportar a sus necesidades y, de esta manera, seguir creciendo aportando su granito de arena para mejorar las cosas, unas cosas que pueden hacerse de forma diferente y conseguir lo que todas las empresas persiguen por igual, funcionar, hacer dinero, contratar talento y que el talento quiera formar parte de ese sueño que empezó con una idea.

¿Por qué las start-up son distintas de las demás empresas?

Pero si las start-up han revolucionado el mundo empresarial del siglo XXI no es tanto por lo que hacen sino sobre todo por cómo lo hacen. Y lo que mejor hacen es romper normas.

Saltarse códigos establecidos que parecían inquebrantables hasta que alguien, simplemente, se pregunta el porqué.

No es extraño ver a emprendedores ir a trabajar en patinete o en chanclas o sin corbata ni traje. No es una locura ver que se organizan de otra forma, con
flexibilidad de horarios y ofreciendo a sus empleados lugares donde recrearse, donde crecer personalmente y donde desarrollar proyectos personales.

Lo que podemos aprender de las start-up para gestionar mejor nuestra vida

Y es aquí, en esta nueva e inspiradora manera que tienen de hacer las cosas, donde podemos aprender a ser emprendedores de nuestra propia start-up o, mejor dicho, a actuar como si nuestra vida fuese nuestra startup, nosotros, sus propietarios, y nuestro objetivo, ser felices. ¿Qué vamos a necesitar?

Una idea.

Toda empresa emergente necesita una idea. Nosotros también la necesitamos. Una idea de aquello que nos hace felices. Y ya lo sabemos.

Porque todos somos conscientes de aquello que siempre hemos querido. Ahora es el momento de conseguirlo.

Una actitud creativa.

Empieza por creer. Creer es crear, y si creemos en nosotros mismos y nos enfocamos al éxito y no al fracaso, podremos conseguir todo aquello que nos propongamos.

Además, debemos ser capaces de saber cómo llevar esa idea a la gente, ser generosos y ver de qué manera nuestra idea de felicidad puede conectar y ayudar a los demás. Ahí está el secreto.

Un plan.

Tenemos la idea, tenemos la actitud. Ahora necesitamos un plan. Escribamos ese plan. Por absurdo o alocado que pueda parecernos ese plan será siempre nuestro mapa. Un foco.

Se dice mucho que querer es poder. No es verdad. Hacer es poder.

Hacer cosas enfocadas en un plan, eso es lo que da poder, porque poder no significa otra cosa que ser capaces de... y cada vez que pongamos el foco en hacer aquello que nos hemos marcado en el plan, iremos creyéndonos (o sea, creando) que somos capaces.

Contactos.

Se habla mucho en el mundo de la empresa de la importancia de tener una buena red de contactos. Nosotros también necesitamos esa red.

Debemos juntarnos con gente que esté en sintonía con nuestra idea de felicidad. Reunirnos con esa gente. Y también compartir los éxitos y los fracasos y saber pedir y ofrecer ayuda.

Inspiración.

Elon Musk es un revolucionario emprendedor que sueña con colonizar Marte, y cada día parece más cerca de conseguirlo. Suyas son estas cinco frases inspiradoras:

  1. “Si algo es importante, incluso si las probabilidades están en tu contra, debes seguir haciéndolo”.
  2. “Es posible para la gente normal elegir ser extraordinaria”.
  3. “Si las cosas no fallan, no se está innovando lo suficiente”.
  4. “Las buenas ideas son siempre una locura, hasta que no lo son”.
  5. “El primer paso es establecer que algo es posible. Solo entonces es probable que ocurra”.

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