En 11 pasos

Un viaje hacia tu mejor versión

Sentir que somos y damos lo mejor de nosotros mismos, eso es la autorrealización. Siempre podemos emprender este camino. Esta es una pequeña guía paso a paso

Jorge Bucay

viaje interior mejor version

19 de junio de 2017, 17:51 | Actualizado a

La vida es como un viaje hacia la autorrealización y, como en todos los caminos, la recompensa no te espera en la llegada, sino que la disfrutas a cada paso que das. Esta es una pequeña guía de viaje que pretende hacértelo más fácil.

Cómo ser más auténticos

Conocerse es imprescindible para si avanzamos hacia nuestra mejor versión. Y conocerse significa tomarte el tiempo de conectar con lo que crees, piensas, sientes y eres, más allá de lo que les gustaría a otros. Si sabes quién eres, te reconocerás en tus actos y te responsabilizarás de ellos. En el siguiente artículo encontrarás muchas pistas para seguir paso a paso.

1. Aprende a escuchar lo que dicen de ti

Como dice el Talmud: “Tenemos dos oídos y una sola boca para recordar que debemos escuchar el doble y hablar la mitad”. Hablo de la escucha activa y comprometida que analiza y comprende sin juzgar. A menudo despreciamos lo que ignoramos por miedo a reconocer nuestro desconocimiento.

Si aprendes a escuchar lo que otros ven en tus actitudes y dicen de ti, conocerás los aspectos de tu persona que están escondidos en lugares ciegos a tu propia mirada.

2. Decide tu libertad

Libertad referida al proceso interno de la autonomía y no al concepto vulgar y mentiroso de “poder hacer lo que a cada quien se le antoje”. La libertad consiste en la posibilidad o el derecho que tiene cada uno de elegir una (y a veces más de una) de las alternativas que se presentan en determinado momento.

La libertad es la capacidad de elegir dentro de lo posible y de asumir el coste de tus decisiones

Eres responsable de tus decisiones, por tanto, eres libre de quedarte o salir, de decir o callar, de insistir o abandonar, de correr riesgos y de buscar lo que necesitas.

3. Ordena lo externo y lo interno

Para llegar a destino y no perder el rumbo hace falta privilegiar lo importante sobre lo accesorio, hace falta ser pacientes en nuestras demandas y priorizar las grandes cosas sobre las menudencias. La libertad y la capacidad de dejarse fluir no están reñidas con poner en orden algunas cosas.

Si pretendemos terminar ocupándonos de todo, es imprescindible empezar por poner en su lugar lo primero antes de ocupamos de lo último.

4. Ábrete al amor

No existe la realización personal sin la capacidad de sentirse amados y de amar intensa, comprometida y desinteresadamente. Ábrete al interés por el bienestar de otros, ya sea tu hijo, madre, pareja, vecino o alguien desconocido.

Estoy convencido de que para llegar a la autorrealización es imprescindible que seamos capaces de cosechar, por lo menos, una relación con alguien que no solo sea importante para nosotros, sino que además consiga hacernos saber que somos importantes para él; alguien a quien podamos querer y sentirnos queridos aún en los desencuentros.

5. Elige buenas compañías

Escoge bien a tus compañeros de ruta y hazlo con el corazón y no con la cabeza. Vivimos en una sociedad competitiva y consumista que dificulta el disfrute de quienes nos rodean. Vivimos instalados en la prisa, buscamos el placer inmediato.

A menudo, queriendo acapararlo todo, nos perdemos a nosotros y a los demás, prescindiendo del placer de compartir las cosas con nuestros amigos.

6. No le temas al fracaso

Al conocimiento interno que lleva el desarrollo personal solo se accede con la experiencia cotidiana de vivir y de equivocarse. Si haces algo bien a la primera, halagarás tu vanidad, pero no aprenderás nada de nada, en todo caso, ya lo sabías.

Si para ti lo más importante es aprender y crecer, equivocarse será una parte importante y muy deseable del proceso.

7. Saca tu lado creativo

Si despiertas tu lado más creativo y descubres que los hechos siempre tienen aspectos nuevos, te sentirás motivado para buscar respuestas innovadoras.Tal vez cometas más errores, pero eso te ayudará a crecer y a enriquecerte.

La creatividad te ayudará a encontrar nuevas respuestas a viejos problemas o a adaptar viejas respuestas a problemas nuevos.

8. Invierte bien cada segundo de tu vida

Cada día te ofrece 86.400 segundos para ti, pero no sabes cuánto durará este saldo de tiempo diario a tu favor. ¿No es maravilloso poder disfrutar siempre de la sorpresa que significa estrenar cada día un nuevo e imprevisible presente; un presente eterno y renovable?

Es tu responsabilidad invertir cada segundo en conseguir lo mejor para ti y para lo que amas.

9. Tómatelo con una sonrisa

No olvides reír, a pesar de tus limitaciones o de las restricciones que te son impuestas. Reír para poder actuar con más tino y no para renegar o huir de los problemas.

La risa sana, la que no se usa para burlarse de los demás, tiene un efecto sanador. Sonríe cuando sea sencillo y también cuando te cueste, aprenderás así que puedes conseguir que nada arruine tu alegría, ni siquiera la tristeza de llorar de vez en cuando por algo doloroso.

Exterioriza tu sonrisa interna, la del buen humor, y compártela generosa, incondicional e indiscriminadamente. Somos responsables de evitar el maltrato cotidiano a que nos sometemos (el mal genio, la falta de educación o cordialidad...).

Debes crecer en el respeto a los demás y no hacer pagar a otros el precio de tu frustración o fastidio. Esquivar las quejas de quienes viven enfadados con su propia existencia y buscan cómplices de su amargura.

10. Suelta tu pasado, tus adicciones y apegos.

Siempre que alguien recorre un camino largo, atraviesa momentos difíciles en los que parece que lo más fácil sea abandonar, olvidar el objetivo. Debes aprovechar estos momentos para detenerte a revisar tu equipaje, para descubrir el peso que te sobra e impide tu marcha.

Es absurdo cargar con lo pasado, con lo viejo, con lo rancio, con lo que ya no te sirve... ¡Y cuesta arriba! Piensa que lo que una vez te sirvió puede que ahora ya no sea útil.

11. Comenzar de nuevo pero no otra vez

Este paso se llama “volver a empezar”, pero no en el sentido de hacer lo mismo otra vez, sino en el sentido del retorno, del retroceso, de caminar hacia el lugar donde erramos.

Comenzar de nuevo y no otra vez, llevando contigo lo que aprendiste cuando te equivocaste para enfrentar los nuevos errores que surjan en tu nuevo trayecto. Volver con la conciencia de que, ahora, ni siquiera tú serás exactamente quien eras.Es importante que confíes en tus habilidades, dones y posibilidades para lograr tus objetivos.

Podrás lograr lo que pretendes si abandonas la urgencia, si perseveras y si eres congruente con tu propio deseo. Es la certeza del resultado final lo que te dará la fuerza para seguir luchando por lo que crees.

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