Relaciones sanas

El nuevo romanticismo: 5 claves para amar en el presente

¿Cómo ser realista y romántica a la vez? ¿Es posible emborracharse de amor sin perder la sensatez? ¿Cómo se hace para ser práctica, sufrir menos y disfrutar más del amor?

Coral Herrera

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11 de octubre de 2017, 16:32 | Actualizado a

Los románticos del siglo XIX eran unos grandes sufridores, unos mártires del amor que, como no tenían que madrugar para ir al huerto o a la fábrica, disponían de muchas horas libres. Su tiempo de ocio lo empleaban en quejarse y llorar amargamente, teorizar y crear utopías amorosas en forma de bellos y desgarrados poemas, melancólicos paisajes o grandiosas obras musicales.

Sus herederos, los habitantes del siglo XXI, en cambio, no tenemos tanto tiempo libre. Nuestros días transcurren principalmente en la oficina o la fábrica, tenemos que cocinar, ir a la compra, poner lavadoras, atender a los hijos y las hijas, cuidar nuestra vida social y afectiva...

No podemos permitirnos el lujo de pasar horas soñando con romances imposibles o atormentándonos por un amor no correspondido. Para nosotros, que vivimos contrarreloj y apenas tenemos tiempo para estar con la gente que queremos, el sufrimiento romántico es cosa de adolescentes, con tiempo para llorar en su habitación mientras todo se nubla a su alrededor.

Los adultos no podemos pedir una semana de fiesta para llorar a mares por una ruptura sentimental, porque el mal de amores no se considera una enfermedad que nos incapacite para trabajar. El mundo gira a su ritmo y, suframos o no, la vida continúa y hay que pagar las facturas.

Amar aquí y ahora

La cuestión es: ¿cómo ser realista y romántica a la vez? ¿Es posible emborracharse de amor sin perder la sensatez?¿Cómo se hace para ser práctica, sufrir menos y disfrutar más del amor? ¿Cómo enfocar mis energías en personas o cosas que me hagan sentir bien? ¿Cómo hago que mi romanticismo no inunde todos mis espacios y mis tiempos?

El romanticismo, hoy en día, solo se puede vivir desde el presente: “Te amo mientras dure, te quiero aquí y ahora, te quiero hasta que deje de quererte o dejes de quererme”. El pasado se deja atrás y no se crean ilusiones ni se ponen grandes expectativas y, mucho menos, se fantasea con un futuro paradisíaco.

Las personas románticas que también son prácticas tienen una gran capacidad para aceptar la realidad, para conocer bien a la gente y para mantener a raya el autoengaño, con lo cual también son más difíciles de embaucar y sufren menos.

Ventajas de ser una persona romántica y práctica

Te evitas meses y meses de sufrimientos porque eres realista y, cuando ves venir el malestar, eres rápida en tomar decisiones.

  • Distingues claramente lo que es importante y lo que no, lo que merece la pena y lo que no.
  • Trabajas siempre a tu favor, pensando antes que nada en tu bienestar, te das buenos consejos que te ayudan a estar bien.
  • Identificas con facilidad las situaciones en las que no te sientes bien para poder irte de ellas, pero también para evitarlas.
  • Reconoces al instante si puedes o no conectar a un nivel profundo con alguien, si la otra persona siente lo mismo por ti.
  • Sabes qué hacer para que no te invadan tus emociones.

Es más fácil que una relación funcione si las dos personas se enamoran al mismo nivel.

Si les apetece lo mismo, si tienen el mismo ritmo, las mismas expectativas, la misma manera de entender el amor y las mismas ganas de construir una relación, todo va a ser más fluido y sencillo.

Si alguno de los dos no se enamora, si alguno de los dos sufre, si la relación no funciona, lo mejor es dejarlo... Y a otra cosa mariposa.

Cómo triunfar en el arte del romanticismo

El romanticismo real es un arte y tiene pocas reglas:

Quererse bien a una misma, estar en el presente, ser realista y saber reconocer el nivel de reciprocidad de la relación en la que estás.

Para no sufrir es importante conocer y seguir estos pasos antes incluso de encontrar pareja:

1. Elige un buen compañero o compañera.

Es fundamental juntarse con los mejores. Gente que tenga ganas de vivir experiencias bonitas y disponga de herramientas para disfrutar del amor, personas deseosas de compartir, alegres, generosas y de buen corazón.

2. Evita mitos y autoengaños.

El amor no es eterno, no existen los príncipes azules, el amor no lo puede todo, el amor no es perfecto... Cuanto antes veas las cosas como son, mejores decisiones podrás tomar para asegurar tu bienestar y el de tu relación.

3. No te dejes aprisionar por el miedo

El miedo a que se acabe, a que empiece, a enamorarte, a no enamorarte, a que no se enamore de ti, a que se enamore poco, a que deje de estar enamorado... Los miedos son una forma de autoboicotearse el disfrute en el amor.

4. Ama como una adulta.

Valora si estás en una relación en la que te sientes bien, responsabilízate de tu bienestar y de tu salud emocional, protégete de situaciones dolorosas y de gente dañina, date a ti misma consejos sensatos como si fueran para tus amigas más queridas, utiliza tu intuición y tu sentido común.

5. Enamórate cuando no lo necesites.

Si te sientes sola y te obsesionas con la búsqueda de pareja, es más fácil que te juntes con el primero que pase y lo idealices sin darte cuenta. Si, por el contrario, el amor te pilla llena de ti, haciendo las cosas que te gustan, podrás enamorarte desde la libertad y compartir tu vida sin establecer relaciones de dependencia.

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