Más tiempo jóvenes

Morir joven... a los 140. ¿Será posible?

Para María Blasco, no hay duda de que curando el envejecimiento se evitarían en gran medida el cáncer y el resto de enfermedades asociadas a la edad.

María Blasco y Mónica G. Salomone

eterna juventud curar envejecimiento

24 de noviembre de 2018, 20:25 | Actualizado a

A veces parece, según a quién se escuche, que el objetivo de envejecer bien corre separado, de espaldas, a la búsqueda de la longevidad, y viceversa. No es el caso de María Blasco, para quien la prolongación de la vida es un extra que llega por sí mismo cuando la salud mejora, un bienvenido efecto secundario.

No se trata de vivir ciento veinte años como los vive hoy una persona de ciento veinte años; sino de tener setenta años con el aspecto, la salud y la vitalidad de los cuarenta: conseguir que los años de vida sean saludables. Así lo cuenta Blasco en el libro Morir joven a los 140, publicado por Paidós.

La longitud de los telómeros, un preciso biomarcador de la salud

La doctora María Blasco es bióloga molecular, líder mundial en la investigación de los telómeros, unas estructuras proteicas que protegen el extremo de los cromosomas y que se acortan cada vez que una célula se divide. Por esta razón, la longitud de los telómeros es uno de los biomarcadores más precisos y fiables del paso del tiempo en el organismo, y empieza a considerarse también un indicador de salud.

La prioridad de sus investigaciones es mejorar la salud. Pero es que al mejorar la salud resulta que vivimos más tiempo ¡y mejor! Así ocurre en los ratones de su laboratorio.

¿Cómo "curar" el envejecimiento?

El descubrimiento de la telomerasa, una enzima que en mamíferos repara los telómeros, le supuso en 2009 el Premio Nobel a Elizabeth Blackburn junto a Carol Greider y Jack Szostak. El papel de la enzima telomerasa es resetear el contador alargando los telómeros, reparando el acortamiento que se produce con cada división celular.

En la mayor parte de las células humanas no hay signos de actividad de la telomerasa. Con dos importantes excepciones, una extraña pareja de vida y muerte: las células del esperma y la mayoría de las células de cáncer. Este hallazgo sugiere que una forma limpia de atacar las células de cáncer sin dañar la mayoría de los demás tipos celulares, es suprimiendo la telomerasa.

¿Se puede usar la telomerasa para retrasar la vejez?

De este modo, la investigación se centra en cómo ser capaces de encenderla y apagarla.

María Blasco y su grupo demostraron por primera vez en 2008 que la telomerasa no solo alarga la vida de las células en cultivo, sino también la de los organismos vivos. Demostró que uno de los principales componentes del envejecimiento normal, global, fisiológico es el acortamiento de los telómeros. Los ratones sin telomerasa vivían menos.

La telomerasa retrasa el envejecimiento y las enfermedades relacionadas con el envejecimiento en organismos vivos, y esto basta para prolongar la longevidad.

Mantenernos jóvenes está en nuestras manos

Sin duda, tenemos en las células un reloj que marca nuestro tiempo de vida. Los numerosos estudios realizados en los últimos años muestran que el ambiente –estilo de vida, estrés, hábitos de ejercicio– influye en el ritmo de acortamiento telomérico.

¿El estrés produce cáncer?

Últimos estudios

¿El estrés produce cáncer?

En realidad es un círculo: el ambiente influye en la salud y la salud, según ha quedado demostrado en la última década, está íntimamente relacionada con el estado de los telómeros. Así que, si bien la medida de los telómeros no dice lo que nos queda, sí podría decir algo sobre el estado de salud o, si se prefiere, sobre el grado de envejecimiento que afecta al organismo.

En 2011, Blackburn publicó en la revista Nature que los datos obtenidos por su propio grupo y por otros la habían convencido de la relación entre los telómeros cortos y las enfermedades cardíacas, diabetes, cáncer, estrés crónico y postraumático.

Entonces, ¿podemos hacer algo? Parece que sí, que una dieta sana, ejercicio, más sueño y menos estrés, contribuyen a reparar los telómeros. Ni pastillas, ni cremas, ni productos milagrosos. El envejecimiento empieza en el útero. Porque los compartimentos en la vida no son estancos: lo que pasa en el embarazo afecta al desarrollo, pero también a la vida adulta; lo que pasa en la infancia afecta en la juventud, pero también en la vejez…

Mientras la ciencia sigue investigando, queda claro que adoptar hábitos más sanos (sencillos y baratos) es la mejor fórmula. Cuanto antes se empieza, mejor.

El secreto de un cuerpo más joven

  • La mayoría de los tejidos del cuerpo están constantemente regenerándose, de forma natural. La regeneración es el proceso por el que células dañadas o viejas son reemplazadas por nuevas.
  • Un hueso tarda unos 10 años en regenerarse completamente; la piel, unas dos semanas. Si no vemos a una persona durante un mes, cuando la saludamos de nuevo su cara será otra.
  • La imposibilidad de los tejidos para regenerarse se asocia a los telómeros demasiado cortos.
  • El daño de los telómeros es suficiente para provocar la enfermedad, incluso cuando no hay tóxicos ambientales.
  • Una forma limpia de atacar las células de cáncer podría ser suprimiendo la telomerasa.

Etiquetas:  Salud Ciencia Biología

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