Mentes brillantes

11 ejercicios para poner tu cerebro en forma

Mantener tu cerebro joven, en forma y en pleno rendimiento es tan fácil como cambiarse el reloj de mano. Aquí tienes los ejercicios para entrenar todas las capacidades de tu mente

Llorenç Guilera

entrenar cerebro

23 de marzo de 2017, 15:35 | Actualizado a

Los elementos que mantienen un cerebro joven son muchos e interdependientes, y una disminución en cualquiera de ellos puede causar un rápido efecto de envejecimiento.

Para evitarlo, podemos hacer ejercicios de mantenimiento y mejora de la capacidad de observación (las percepciones, la atención y la capacidad de concentración); las distintas memorias (sensoriales, geográfica, prospectiva...); la intuición; el razonamiento; la conexión entre los dos hemisferios cerebrales; la capacidad de planificación; el control del estrés; la creatividad...

Como mantener tu cerebro joven y en forma

Con estos sencillos ejercicios podemos mantener nuestro cerebro en forma y entrenar sus distintas capacidades.

1. Dale la vuelta a lo de siempre

Practica la gimnasia de Larry Katz para mantener tu cerebro en forma. Son ejercicios neuróbicos que consisten en cambiar por completo lo que hacemos siempre, nuestras rutinas.

Está demostrado que hacer justo lo contrario de nuestros actos automáticos obliga al cerebro a crear nuevas sinapsis y mantenerse joven. Tan fácil como cambiar el reloj de muñeca, ir al trabajo por caminos distintos o escribir con la mano torpe son solo algunas propuestas. Tú puedes inventarte las tuyas

También puedes optar por la gimnasia kinesiológica de Paul Dennison que propone movimientos que aumentan el riego sanguíneo del cerebro y mejoran la comunicación entre los hemisferios.

2. Apunta tus intuiciones

Este es un talento aumenta con la experiencia pero también se pueden practicar. Un buen ejercicio observar el perfil psicológico de personajes públicos, de nuestros familiares o conocidos para intentar hacer pronósticos sobre sus intenciones y su comportamiento futuro.

Llevar un “diario de intuiciones” que te surjan para evitar posibles interpretaciones a posteriori. Comprueba los aciertos e intenta afinar tu puntería revisando tus fallos.

3. Entrena tu memoria geográfica

Puedes entrenarla aprendiéndote redes de transporte: visualiza el plano de las líneas del metro o las carreteras de tu entorno e intenta después dibujarlas. O haz un croquis de la distribución de los edificios que frecuentas o coloca la situación de todos los establecimientos de tu barrio en el plano…

4. Memoria prospectiva

Si ya tienes la costumbre de anotar en qué día y momento tienes intención de hacer tus tareas pendientes, aprovéchala y, antes de consultar lo escrito, esfuérzate en recordarlo sin mirar. Si eres constante, tu capacidad de retención mejorará.

5. Mejora tu capacidad de atención y concentración

Ambas se mantienen en forma –junto con las memorias sensoriales– con juegos y pasatiempos: sudokus, crucigramas, solitarios, juegos de cartas, dominó... Las personas que viven solas tienen un mundo de posibilidades de relaciones a distancia con los juegos de todo tipo que ofrece Internet.

6. Entrena tu memoria sensorial

Entre todos tus sentidos, descubre qué tipo de memoria es la más fiable para ti (visual, auditiva...) y dale prioridad, aunque acompáñala del resto. Cuando tengas que recordar listas o referencias complicadas, recurre a algún truco de indexación.

7. Capacidad de razonar

Realiza ejercicios de brain training; debate temas de actualidad con tus familiares y amigos; lee y escribe tus reflexiones; participa en un club de lectores…

8. Capacidad de planificar

Entrénala poniendo por escrito los pasos previstos para tus proyectos y viajes. Huye de las improvisaciones y es imprescindible que después analices los fallos de previsión.

9. Control del estrés

No rehúyas el estrés positivo (eustrés); no es necesariamente malo, te mantendrá joven si se queda en el límite correcto de activación de tus energías. Eso sí, elimina el exceso (distrés) con meditación, yoga o controles de variables fisiológicas.

10. Creatividad

Es una característica esencial de un cerebro joven y proviene de la curiosidad, de estar abierto a las novedades y los cambios. Por lo tanto, busca aspectos nuevos en lo que vives, imagina nuevas maneras de hacer las cosas. Aunque no siempre funcionen, experimentarás el placer de abrir caminos nuevos y eso es más que suficiente. Entrena este tipo de placer

11. Optimismo

La característica más definitoria de un cerebro joven es el optimismo, la visión de futuro esperanzado, la famosa resiliencia de Boris Cyrulnik: sobreponerse a las frustraciones y maltratos de la vida; no quedarse lamiendo las heridas; digerir los traumas y apartarlos para poder mirar hacia delante con esperanza, alegría y buen humor.

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